Elon Musk preside una reunión de gabinete en la Casa Blanca
Elon Musk, escaldado de la política con Trump, dice que ya no hará más donaciones
El desplome de las acciones de su emporio, la caída de las ventas de sus vehículos eléctricos y hasta los incendios de estos coches parecen haber causado mella en su ánimo y en sus finanzas
Elon Musk parece que ha salido escaldado de su aventura política. El hombre más rico del mundo siente que sus donaciones de cientos de millones de dólares le han traído más disgustos que alegrías. Además, salvo el éxito de la candidatura a la reelección de Donald Trump, la generosidad o dispendió del director ejecutivo de Space X, no ha servido en buena parte de las ocasiones para alcanzar el objetivo deseado.
Eso es lo que sucedió en Winsconsin donde tuvo la ocurrencia de sortear cheques de un millón de dólares –de un total de 25 millones– entre los votantes a la elección del presidente del Tribunal Supremo de ese estado. Después de retransmitir las «donaciones» y colocarse un sombrero como si fuera un queso gruyere, los afortunados salieron felices, pero su candidata fue derrotada.
Quizás engañaron a Musk o quizás la población de Wisconsin quiso dar el mensaje de que el dinero no lo puede comprar todo o, quizás, el candidato que ganó era, sencillamente, mejor. En cualquier caso, el director de Tesla ha tomado la decisión de mantener distancia con el mundo de la política por los sinsabores y perjuicios que le ha reportado.
Al menos, eso es lo que le ha dicho a la agencia Bloomberg en una entrevista en el Foro de Económico de Qatar donde, al ser preguntado por sus inversiones a fondo perdido, respondió: «En términos de gasto político, voy a hacer y gastar mucho menos en el futuro». Preguntado por su cambio de criterio y las próximas elecciones legislativas de medio término, Musk confirmó su decisión: «Me parece que ya he hecho lo suficiente» La reacción de la audiencia fue una sonora carcajada.
Si descubro un motivo para invertir en política en el futuro, lo haré. Pero, por ahora no la veo
El director ejecutivo de SpaceX, pareció estar convencido a medias de sus propias palabras. Al insistirle el periodista en las razones que le han llevado a hacer esa reflexión, Musk respondió: «Si descubro un motivo para invertir en política en el futuro, la haré. Pero, por ahora no la veo».
Lo que sí vio en la entrevista fue la oportunidad para sacudir a otro de lso hombres más ricos del mundo: Bill Gates. Sobre él dijo: «Frecuentaba a Jeffrey Epstein», el magnate que apreció muerto en su celda tras detenido por organizar una red de prostitución de menores para multimillonarios y políticos. El comentario fue su venganza por las declaraciones de Gates donde le acusaba de provocar la muerte de cientos de niños con los recortes a las ayudas internacionales aplicadas desde DOGE.
Desde la investidura de Donald Trump, el pasado 20 de enero, Elon Musk ha recibido una avalancha de críticas y mantenido enfrentamientos con miembros del Gabinete de Trump a los que reprochaba que hacían pocos despidos. Para colmo, el boicot a los automóviles Tesla ha supuesto perdidas millonarias para la empresa donde incluso, aunque él lo niega, los accionistas analizaron la posibilidad de pedirle que abandonara su actividad política o dejara su puesto en la compañía.
La función de Musk, designado por Trump al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental, DOGE por sus siglas en inglés, ha provocado en ocasiones un caos en la Administración. No son pocos los departamentos que han tenido que readmitir a buena parte de los despidos masivos ordenados por él. En especial en los departamento de seguridad nacional.
Pero Musk también ha destapado nidos de corrupción y reducido secretarías y ministerios con exceso de personal. Con la misión de ajustar el cinturón a la Administración, también metió la tijera, o el hachazo, a organizaciones solidarias, universidades y organismo como USAID. Con acierto en muchos casos en otros pagaron justos por pecadores, pero la factura más onerosa, en términos de billete verde, la ha tenido que abonar Musk.
El desplome de las acciones de su emporio, la caída de las ventas de sus vehículos eléctricos y hasta los incendios de estos coches parecen haber causado mella en su ánimo y en sus finanzas. En cualquier caso, Elon Musk, todavía, sigue siendo el hombre más rico del mundo.