Israel confirma haber bombardeado «misiles» en la costa de Siria
Israel intensifica sus operaciones en Siria con nuevos bombardeos sobre Latakia y Tartús
Las fuerzas aéreas israelíes atacaron arsenales con misiles de largo alcance en la costa siria, alegando amenazas a la seguridad marítima. Se reportan víctimas civiles y más de medio centenar de ofensivas desde inicios de 2025
El Ejército israelí llevó a cabo una serie de bombardeos en el noroeste de Siria el pasado viernes, dirigiéndose específicamente contra instalaciones armamentísticas situadas en la región costera de Latakia. Según un comunicado oficial difundido por el estamento militar israelí, los ataques se centraron en depósitos que albergaban misiles antibuque y sistemas tierra-aire, los cuales eran considerados una amenaza directa para la navegación en aguas del Mediterráneo oriental, tanto para embarcaciones internacionales como israelíes.
El mismo comunicado aseguró que «las Fuerzas de Defensa de Israel seguirán actuando con firmeza para preservar su libertad de acción y garantizar la seguridad en la región». Los bombardeos también impactaron componentes clave de defensa aérea siria en la misma zona costera.
Los medios de comunicación locales, incluyendo la cadena SyriaTV y la agencia estatal SANA, informaron que al menos un civil perdió la vida durante esta ofensiva. Además, se reportaron daños en diversas instalaciones militares vinculadas a las nuevas autoridades surgidas tras la caída del régimen de Bashar al Asad.
De acuerdo con datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los misiles israelíes alcanzaron posiciones estratégicas como la Brigada 107 de las fuerzas de seguridad en Zama, en las afueras de Jableh, y un cuartel ubicado en Balata, dentro de la provincia de Tartús. Este último habría contenido equipamiento militar heredado del antiguo aparato estatal del derrocado presidente sirio.
Desde que el gobierno de Al Asad fue derrocado el 8 de diciembre de 2024, Israel ha incrementado notablemente su actividad militar en suelo sirio. Solo en lo que va de 2025, se contabilizan al menos 55 ofensivas israelíes —47 de ellas mediante ataques aéreos y ocho por vía terrestre— que habrían afectado a cerca de 80 objetivos, principalmente centros de almacenamiento de armamento, bases militares y vehículos estratégicos.
Este patrón de intervención se enmarca en una política de disuasión preventiva por parte de Israel, que insiste en evitar que armamento sofisticado o misiles de largo alcance caigan en manos de actores hostiles o de una administración siria que, a juicio de Tel Aviv, podría emplearlos para desestabilizar la región o amenazar directamente su seguridad nacional.