El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la sede de la Alianza Atlántica, en Bruselas
Rutte insiste en que propondrá a los aliados un gasto en Defensa del 5 % y pone a España contra las cuerdas
La ministra del ramo, Margarita Robles, ya adelantó que nuestro país no está dispuesto a superar el 2 %
El secretario general de la Alianza Atlántica (OTAN), Mark Rutte, confirmó este jueves desde Bruselas que propondrá a los aliados que aumenten su gasto en Defensa al 5 % del PIB para cubrir el coste de las capacidades militares de la organización. Rutte explicó que esta inversión se realizara bajo la fórmula 3,5 %+1,5 %, el primero destinado al gasto militar duro y el segundo correspondiente a las inversiones ligadas a la seguridad.
Este anuncio pone contra las cuerdas a España que no contempla ese aumento del gasto. La propia ministra de Defensa, Margarita Robles, adelantaba que nuestro país no está dispuesto a superar el 2 %. Sin embargo, Rutte ya ha advertido de que esta exigencia se aplicará a «todos los aliados».
«Voy a proponer un plan de inversión global que totalizará un 5 % del PIB en inversión en Defensa: un 3,5 % del PIB para gastos puros de defensa sobre la base de los costes globales para alcanzar los nuevos objetivos de capacidad que los ministros acaban de acordar y un 1,5 % del PIB anual en inversiones relacionadas con la defensa y la seguridad, como las infraestructuras y la industria», aseveró el secretario general de la OTAN en rueda de prensa tras una reunión de titulares aliados de Defensa.
Rutte además detalló que la Alianza reclamará a los aliados «planes anuales» que muestren el aumento presupuestario cada año, de tal forma que la organización evite repetir la situación del compromiso del 2 % que la mayoría de miembros cumplirá pasado el plazo de una década.
El líder de la alianza atlántica aseguró que existe un «amplio apoyo» a la propuesta, pese a que algunos aliados, como es el caso de España, han planteado su rechazo frontal y mantiene que el 2% en Defensa es «suficiente» para cumplir los compromisos con la OTAN«. »Estamos muy cerca. Pero siempre esta es una gran decisión", afirmó sobre un acuerdo que tiene que tomarse de forma unánime en el seno de la organización.
Esta propuesta del 5 % se desprende del análisis de seguridad la OTAN y de la adopción de los nuevos objetivos de capacidades pactados entre los aliados, que requerirán de una inversión 3,5% del PIB, a los que la OTAN añade ahora una partida de 1,5% para desarrollar dichas capacidades, llegando así a la cifra que reclama el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al resto de la alianza.
Frente a las críticas por elevar el gasto militar y el escenario de que este presupuesto detraiga fondos para sanidad o educación, el dirigente de la OTAN ha subrayado que disparar la inversión en Defensa obedece a que el «mundo es diferente» y desde la invasión rusa de Ucrania «el cambio es asombroso».
Es por ello que ha defendido que los políticos expliquen este nuevo escenario a sus sociedades y expongan que como «sociedades ricas» es un esfuerzo que se puede llevar a cabo para garantizar la seguridad del continente europeo. «Tenemos que empezar ahora, porque de lo contrario, dentro de tres, cuatro o cinco años, estaremos realmente amenazados», advirtió sobre la seguridad en la zona euroatlántica.