La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habla durante una rueda de prensa en Palacio Nacional, en Ciudad de México (México)
México se asoma a la recesión con la última estocada arancelaria de Trump
El Gobierno de Claudia Sheinbaum encara un cierre de 2025 marcado por el riesgo creciente de recesión
México enfrenta el riesgo inminente de caer en una recesión económica en lo que resta de 2025, debido a la imposición de los nuevos aranceles del 30 % que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado para el 1 de agosto.
La mayor parte de las regiones del país ya se encuentran en recesión técnica, y, según advierten analistas, es cuestión de tiempo que se reconozca que México ha entrado en una recesión económica.
Pese a los esfuerzos de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, por preservar el entendimiento comercial con Estados Unidos a través de la diplomacia económica, México encara un cierre de 2025 marcado por el riesgo creciente de recesión. Y la decisión de la Administración Trump de imponer un arancel del 30 % a buena parte de las exportaciones mexicanas ha desatado la alerta entre analistas y empresarios.
La medida, anunciada en plena desaceleración económica, puede acelerar la caída de la actividad y agravar el deterioro del mercado laboral.
Los últimos datos del Banco de México confirman el deterioro de tres de las cuatro grandes regiones del país —norte, centro y sur—, que ya acumulan dos trimestres consecutivos de contracción. Sólo en el sur, el desplome de la minería y la construcción supera el 50 %. Los indicadores anticipan un segundo semestre con crecimiento nulo o incluso negativo. El último reporte sobre las Economías Regionales del supervisor mexicano revela que sólo la región centro-norte muestra un desempeño positivo, con un crecimiento del 2,1 % en el primer trimestre de 2025.
Sólo el 17 % de las exportaciones mexicanas está oficialmente afectado por el nuevo arancel
A este panorama se suma la amenaza y más que posible estocada comercial. Aunque sólo el 17 % de las exportaciones mexicanas está oficialmente afectado por el nuevo arancel, las cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos y de la Comisión de Comercio Internacional (USITC) muestran que, en el primer trimestre de 2025, más de la mitad de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos no cumplió con las reglas del T-MEC y podría quedar sujeta a tarifas inmediatas.
Además, la incertidumbre regulatoria se ha convertido en un freno para la inversión y la actividad económica en un país de 130 millones de habitantes y segunda economía de la región por detrás de Brasil, según los organismos económicos internacionales.
Víctor Pavón, presidente ejecutivo de Oxford Competition Economics, pone el foco en la desaceleración.
«Una recesión técnica ocurre cuando el PIB se contrae durante dos trimestres consecutivos. Las cifras más recientes mexicanas indican que en el último trimestre de 2024, el PIB cayó 0,6 %, mientras que en el primer trimestre de 2025 la economía creció 0,2 %. De manera que, aunque se observe una contracción en el segundo trimestre de 2025, no se puede sostener, todavía, que la economía mexicana se encuentra en recesión técnica. Se puede sostener, sin embargo, que existe un proceso de desaceleración económica», explicó.
Este experto alertó a El Debate que los nuevos aranceles tendrán consecuencias directas y de alto impacto si se instrumentalizan durante un largo período de tiempo, especialmente en sectores clave, en la inversión extranjera y el empleo formal.
«Las exportaciones mexicanas a los Estados Unidos en sectores clave como los repuestos, las manufacturas, alimentos y productos agrícolas tendrían reducciones importantes por falta de competitividad relativa», precisó Pavón antes de adelantar que la caída de las exportaciones también arrastraría al empleo formal y, marginalmente, al informal, aparte de la inversión.
«Es probable que la inversión extranjera empiece a ser menos consistente ya que no queda claro que México pueda representar una buena opción para relocalizar la producción con fines de trasladarla al mercado de los Estados Unidos», sostuvo el economista mexicano.
Por su parte, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico del Grupo Financiero BASE, y una de las analistas económicas más activas en redes y medios mexicanos, coincide en la gravedad del escenario.
«La incertidumbre —siempre, siempre— frena el crecimiento económico y, de por sí, ya estamos viviendo un estancamiento, con la posibilidad de recesión», advirtió a un medio local Siller, quien augura un cierre de año con tasas negativas de crecimiento.
Diplomacia
Desde que asumió el poder, Sheinbaum ha optado por la vía diplomática para gestionar las fricciones comerciales. De momento, la presidenta mexicana sólo ha ganado tiempo. Sin embargo, la ofensiva arancelaria y planetaria de Trump pone en un brete esa estrategia.
«La Presidencia de la República no tiene mucho margen para evitar, en los próximos tres trimestres del año, la desaceleración y eventual recesión de la economía mexicana», analiza Pavón.
En ese sentido, matiza, los esfuerzos por restablecer una zona comercial con bajos aranceles en Norteamérica «no está dando resultados, ni en México ni en Canadá».
El economista apunta a la necesidad de recomponer las relaciones comerciales y de generar confianza interna: «Durante los próximos meses, el verdadero cambio de trayectoria provendría de una regularización de las relaciones comerciales con Estados Unidos y la instrumentación de políticas públicas internas que generen certidumbre a empresas mexicanas y extranjeras de que México sigue siendo un buen lugar para invertir y desarrollar negocios».
Sectores vulnerables y salidas posibles
Los sectores más expuestos son aquellos con mayor dependencia del mercado estadounidense: automotriz, agroindustria, acero y manufactura. Si Washington decide aplicar con rigor los aranceles a todos los productos que incumplan el T-MEC, el impacto sería mayor. Por ahora, actividades como el turismo y el comercio interno han resistido mejor, pero no podrán compensar a largo plazo una caída prolongada del comercio exterior.
Los analistas coinciden en que el Gobierno mexicano debe actuar sin dilación: incentivos a la inversión, estímulos fiscales, apoyo a las regiones más golpeadas y una estrategia más ambiciosa de diversificación de mercados.
La reacción
Con el segundo semestre del año por delante, el margen para evitar una caída prolongada se reduce.
Para México, no se trata únicamente de hacer frente a un nuevo ciclo económico desfavorable. El desafío es sostener su posición como socio estratégico de Estados Unidos —con el que la interdependencia es un pilar de su economía—, proteger el empleo y garantizar que la inversión no se desplace hacia otros destinos más seguros o rentables.
España, segundo inversor
Entretanto, cada vez hay más voces que abogan por nuevas estrategias para México y miradas más allá del vecindario inmediato, como puedan ser España (segundo inversor mundial y México principal socio comercial de España en Iberoamérica) o la Unión Europea, gracias a la última actualización del acuerdo TLCUEM, que busca favorecer y ampliar las oportunidades económicas de México y la UE.
La economía mexicana —como advierten los analistas— se encuentra ante un punto de inflexión decisivo, sin espacio para más demora.