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Las tropas de Israel entrando en GazaEFE

Israel abre una segunda carretera para evacuar Gaza mientras intensifica los bombardeos sobre la capital

Según el Ministerio de Sanidad gazatí, el hospital Al Rantisi —el único centro pediátrico que aún funcionaba en la capital— ha sido bombardeado en la noche del martes por drones israelíes

El Ejército israelí ha anunciado que, a partir de este miércoles y durante un margen de 48 horas, permitirá a la población de la Ciudad de Gaza desplazarse hacia el sur por la carretera Salah al Din, que recorre la Franja de norte a sur en paralelo a la divisoria con Israel. Esta medida busca forzar a la población a una evacuación masiva mientras continúan los bombardeos sobre la capital del enclave. Ayer, el Ejército hebreo lanzó otro comunicado afirmando que el 40 % de los residentes de Ciudad de Gaza ya habían abandonado la urbe, dirigiéndose al sur a la zona costera de Mawasi

Hasta ahora, la única ruta habilitada era la carretera de Rashid, en el oeste del enclave, a la que se dirigieron miles de personas el martes tras la entrada de las tropas en la capital. Sin embargo, como en las últimas semanas, el corredor se vio colapsado con vehículos amontonados, familias a pie cargando con sus pertenencias y horas de espera para recorrer distancias mínimas. Los desplazamientos, además, son cada vez más costosos y la saturación de los refugios en la zona de Mawasi, el destino designado por Israel, empuja a muchos a regresar a la ciudad o a no abandonar sus casas.

Las cifras sobre el éxodo difieren. Mientras el Ejército hebreo asegura que unas 350.000 personas han abandonado Gaza capital desde mediados de agosto, la ONU reduce el dato a alrededor de 150.000. En cualquier caso, cientos de miles siguen atrapados, bajo un fuego cada vez más intenso. Según el Ministerio de Sanidad gazatí, administrado por Hamás, el hospital Al Rantisi —el único centro pediátrico que aún funcionaba en la capital— fue bombardeado en la noche del martes por drones israelíes. Tres impactos golpearon las plantas superiores en cuestión de minutos, cuando en su interior había 80 pacientes, incluidos niños en cuidados intensivos y recién nacidos.

La ofensiva ha afectado también a las comunicaciones. Este miércoles se interrumpieron tanto la red de internet como la de telefonía en la Ciudad de Gaza y en buena parte del norte de la Franja, dificultando cualquier contacto con residentes en la zona. En paralelo, las fuerzas armadas informaron de que en los últimos dos días han atacado unos 150 «objetivos terroristas», un concepto que aplican tanto a infraestructuras militares como a viviendas de civiles supuestamente vinculadas con milicias. Entre los bombardeos más recientes figura la demolición de varias torres residenciales en la capital.

Mientras tanto, el contexto humanitario sigue siendo devastador. Ayer mismo, una comisión independiente de Naciones Unidas, sumándose a relatores de derechos humanos y un número creciente de países, pasó a calificar la operación militar como un genocidio.