Tropas de la Guardia Nacional en Washington
Trump envía tropas a Portland con permiso de usar «fuerza total»: «No dejaré que los anarquistas destruyan la ciudad»
Es la cuarta ciudad donde toma esta medida, tras Los Ángeles, Washington DC y Memphis. Todas gobernadas por demócratas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el envío de tropas de la Guardia Nacional a Portland (Oregón), con autorización para emplear la «fuerza total» si fuera necesario. Según explicó, la decisión busca proteger las instalaciones de la agencia de inmigración ICE, que estarían «bajo asedio de Antifa y otros terroristas domésticos».
El despliegue en Portland se suma a una serie de intervenciones militares ordenadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, en las que ha recurrido de manera recurrente a las fuerzas federales y a la Guardia Nacional para responder a crisis internas. Durante el verano, ya había enviado unidades de la Guardia Nacional y de los Marines a Los Ángeles tras semanas de disturbios callejeros, y amplió después su estrategia a Washington D.C., donde las fuerzas federales ocuparon zonas clave de la capital en lo que describió como una «recuperación del orden público».
Más recientemente, Memphis se ha preparado para la llegada de unidades militares, en un operativo coordinado con el gobernador republicano Bill Lee, como parte de lo que Trump denomina una «ofensiva contra el crimen». El propio mandatario adelantó a principios de septiembre que consideraba extender el modelo a otras ciudades, como Chicago y Baltimore, acusando a sus alcaldes demócratas de haber «dejado escapar el control».
En el caso de Portland, la ciudad ha sido escenario de intensas protestas durante meses, con enfrentamientos frente a edificios federales, choques violentos, agentes heridos y decenas de detenciones. El presidente ha convertido a esta urbe en símbolo de lo que describe como el «fracaso de la izquierda radical», asegurando que vivir allí es «como vivir en el infierno». El alcalde demócrata, Keith Wilson, respondió este sábado rechazando la intervención y recalcó que la ciudad no había solicitado asistencia federal, defendiendo que Portland es capaz de «proteger la libertad de expresión» al tiempo que aborda «episodios de violencia y destrucción».
Trump justificó el movimiento en un mensaje en redes sociales, afirmando que Estados Unidos «no permitirá que agitadores profesionales y anarquistas destruyan nuestras ciudades».