Un benefactor anónimo entrega 130 millones para pagar a las tropas durante el cierre de Gobierno federal
Un benefactor anónimo entrega 130 millones para pagar a las tropas durante el cierre de Gobierno federal
Una contribución privada sin precedentes intenta mitigar el impacto del cierre del Gobierno en las fuerzas armadas, pero desata un intenso debate legal y político en Washington
El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó haber recibido una sorprendente donación de 130 millones de dólares destinada a cubrir los sueldos y beneficios del personal militar afectado por el prolongado cierre del Gobierno federal, que ya supera las cuatro semanas. La contribución, realizada por una persona que solicitó mantener el anonimato, fue aceptada bajo la «autoridad general de aceptación de obsequios», según informó el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
La donación llega en un contexto de fuerte incertidumbre presupuestaria y tensiones políticas entre republicanos y demócratas, incapaces de alcanzar un acuerdo que permita aprobar un nuevo paquete de financiación temporal. Desde el pasado 1 de octubre, la falta de consenso en el Congreso ha obligado al cierre parcial de numerosas agencias gubernamentales, afectando a miles de empleados federales.
El gesto, aunque bien recibido por algunos sectores que lo interpretan como un acto de patriotismo, ha generado una oleada de críticas y debate jurídico. Diversos expertos señalan que aceptar donaciones privadas para financiar funciones públicas esenciales podría contravenir la Ley Antideficiencia, que prohíbe a las agencias federales gastar dinero no autorizado por el Congreso o aceptar servicios voluntarios.
Además, analistas advierten del precedente peligroso que podría sentar el caso: permitir que aportaciones privadas sustituyan la responsabilidad del Estado de pagar a sus tropas. «Esto puede abrir la puerta a una privatización encubierta del deber público», comentó un exasesor del Departamento de Defensa, que pidió reserva de su identidad.
Donald Trump y Pete Hegseth
Durante el cierre, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para que el Pentágono utilizara fondos de investigación y desarrollo con el fin de cubrir temporalmente los salarios de las fuerzas armadas. No obstante, varios legisladores, incluido el líder republicano Mike Johnson, subrayaron que esta medida solo pospone el problema de fondo: la falta de un presupuesto aprobado por ambas cámaras.
La donación, en este contexto, aparece como un parche simbólico más que una solución real. Con 1,3 millones de militares en servicio activo y un presupuesto anual de 600.000 millones de dólares solicitado por la Administración Trump para gastos en personal, los 130 millones representan una fracción mínima de las necesidades del cuerpo militar estadounidense.
Mientras tanto, el cierre gubernamental —el segundo más largo en la historia del país— sigue teniendo consecuencias directas sobre miles de familias. Este viernes marcó el primer día sin salario para numerosos empleados federales desde el 10 de octubre, una situación que ha provocado protestas en Washington y otras ciudades del país.
Aunque el Pentágono aún no ha detallado cómo se distribuirán los fondos donados, fuentes internas reconocen que la prioridad será atender a los miembros del servicio más afectados por el impago, especialmente aquellos desplegados fuera del país.