Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori (1990-2000), anunció su candidatura a la Presidencia de Perú por cuarta vez
La cuarta puede ser la vencida: Keiko Fujimori anuncia su candidatura a la Presidencia de Perú
La hija de Alberto Fujimori confía en un triunfo que le es esquivo desde hace casi quince años
Keiko Fujimori lo intentó en tres elecciones (2011,2016 y 2021) y nunca le salió bien. La hija del difunto expresidente, Alberto Fujimori, pasaba a segunda vuelta y acariciaba un triunfo que al final le resultaba esquivo. Sospecha –y quizás tiene razón–, que una mano negra intervino en alguna de sus derrotas.
De todo se aprende y ahora, con madurez política y conocedora de los resortes electorales de Perú, Keiko está dispuesta a dar la batalla definitiva para volver al palacio que la vio crecer y poner orden en un país en crisis asolado por la violencia del crimen organizado y el narcotráfico.
En un mitin celebrado en la norteña ciudad de Trujillo, como recoge Efe, una de las más afectadas por el auge de las bandas del crimen organizado, la hija mayor de Fujimori confirmó que volverá a ser candidata presidencial en 2026. El anuncio lo hizo apenas una semana después de que el Tribunal Constitucional ordenara el archivo del juicio donde estaba acusada de lavado de dinero por la financiación irregular de sus anteriores campañas electorales.
La líder de Fuerza Popular aclaró que en esta ocasión únicamente será candidata a la Presidencia y no encabezará la lista de su formación al Senado. las razones de apostar todo a una sola carta las dio en un mitin multitudinario donde dijo que no no quiere «un premio de consolación» ni necesita inmunidad. El «caso Cócteles», por el que estuvo procesado, la trajo de cabeza los últimos 10 años.
«Hoy aquí, rodeada de la familia fujimorista, acompañada en la distancia por peruanos que nos miran en redes sociales, quiero anunciar mis decisión de ser candidata a la Presidencia de la República por Fuerza Popular», proclamo Keiko Fujimori entre aplausos de sus seguidores.
La candidata, pendiente aún de ser confirmada en elecciones internas del partido y de inscribir oficialmente su postulación ante las autoridades electorales, avanzó que en esta nueva aventura le acompañarán los excongresistas Luis Galarreta y Miguel Torres, dos hombres de su máxima confianza, como candidatos a la primera y segunda vicepresidencia, respectivamente.
«Ellos tienen una gran experiencia política, ellos saben además de todo el manejo público y han tenido la capacidad siempre de generar diálogos y consenso», resumió la mujer que jamás se rinde.
El hartazgo entre los peruanos por la violencia en las calles podría facilitarle su retorno a la Casa de Pizarro. El recuerdo de la mano dura que aplicó su padre y que ahora reivindica también podría beneficiarla, especialmente en Lima y Trujillo, donde se registran los mayores índices de criminalidad.
Mano dura
Keiko garantizó que gobernará como «El Chino (su padre): con mano dura, pero también como gobiernan las madres en sus casas, con la cabeza fría, el corazón grande y las manos limpias.»
«Vamos a trabajar sin ánimo de venganza, sino para buscar una reconciliación de verdad. No prometo milagros, sino resultados», apuntó Fujimori, quien animó a los asistentes a no tener miedo.
Fujimori, en este resurgir de sus cenizas de la justicia, llamó a «seguir soñando, tenemos la capacidad de enfrentar a esa violencia o mejor dicho terrorismo urbano, pero ese terrorismo urbano no se le enfrenta con discursos, palabras bonitas ni actuando desde escritorios, a esta maldita violencia hay que enfrentarla en las calles, salir con las Fuerzas Armadas y con inteligencia», indicó.
«El fujimorismo va a traer la autoridad que todos los peruanos estamos necesitando», agregó Fujimori tras reivindicar el legado económico y de combate al terrorismo de su padre. En especial contra Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Al borde la victoria
Keiko Fujimori perdió la segunda vuelta de las presidenciales de Perú frente a Ollanta Humala en 2011 por 2,9 puntos porcentuales en votos válidos, ante Pedro Pablo Kuczynski en 2016 por 0,26 puntos, equivalentes a unos 42.500 votos; y contra Pedro Castillo en 2021 también por 0,26 puntos, equivalentes a 44.300 votos.
La hija del expresidente, recuerda Efe, nunca ha aceptado hasta ahora los resultados de sus dos últimas derrotas. Denunció, aunque no pudo demostrarlo, que hubo algún tipo de fraude para impedirle ganar.
También han anunciado sus candidaturas para las elecciones de 2026 el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga por Renovación Popular y el empresario y exgobernador César Acuña, por el partido derechista Alianza Para el Progreso (APP).