El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto
Italia sigue los pasos de Francia y prepara una ley para recuperar el servicio militar voluntario
Tan solo un día después de que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunciará que su país recuperará el servicio militar voluntario, el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, ha hecho lo propio. Crosetto, de visita en París, ha anunciado que el Gobierno, liderado por Giorgia Meloni, presentará un proyecto de ley en el Parlamento para reintroducir la 'mili' como ya han hecho otros países de su entorno como Alemania o Bélgica.
Crosetto ha explicado que la iniciativa responde a un contexto internacional complejo, marcado por tensiones geopolíticas en Europa y la necesidad de reforzar la seguridad nacional. «No se trata simplemente de aumentar el número de soldados», afirmó, «sino de reorganizar nuestras fuerzas y contar con una reserva preparada ante emergencias o crisis». Según el ministro, el plan prevé la creación de una reserva de al menos 10.000 voluntarios, organizada de forma moderna y con reglas adaptadas a los tiempos actuales.
El modelo que propone Italia no es completamente nuevo en Europa. Francia anunció recientemente la instauración de un servicio militar voluntario de diez meses para jóvenes de 18 y 19 años, mientras Alemania ha introducido reformas para fortalecer sus Fuerzas Armadas y sus reservas sin volver a obligatoriedad. Crosetto ha aclarado que la intención del Gobierno italiano es asemejarse a estos modelos, combinando voluntariedad y preparación estratégica.
El regreso del servicio militar voluntario ha generado un intenso debate en Italia. Algunos sectores políticos cuestionan su necesidad y los costes asociados, así como el impacto sobre la juventud. El proyecto de ley busca ofrecer un marco legal actualizado que integre la formación, la disciplina y la logística del servicio voluntario, evitando los problemas que en su momento generó la antigua leva obligatoria.
El proyecto de ley será presentado en las próximas semanas, y su discusión promete ser un tema central en la agenda política italiana. De aprobarse, marcaría un giro histórico en la defensa nacional, introduciendo un modelo voluntario que combina formación militar y servicio a la comunidad, con una clara inspiración en experiencias europeas recientes. La medida se presenta como un intento de modernizar la preparación de las fuerzas italianas en un mundo cada vez más inestable.