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Laurent Vinatier, investigador francés acusado de recopilar información militar rusaAFP

Macron negocia la liberación de un investigador francés encarcelado en Rusia

Estos últimos movimientos se producen después de que el presidente galo mostrara su disposición a retomar el diálogo con su homólogo ruso, Vladimir Putin

Los familiares del Laurent Vinatier, investigador académico francés experto en Relaciones Internacionales que está detenido en Rusia desde junio de 2024 acusado de espionaje, esperan su liberación durante las fiestas navideñas, después de que Moscú asegurara que ha hecho una oferta a las autoridades galas, que no concretó.

En declaraciones a varios medios franceses, los familiares de Vinatier se mostraron esperanzados por que este gesto del Kremlin pueda concretarse en los próximos días.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha asegurado que está «plenamente movilizado para obtener su liberación lo más rápidamente posible, con el apoyo de los servicios del Estado concernidos».

Su entorno aseguró que tiene un seguimiento constante de la situación de Vinatier, «arrestado, condenado y retenido arbitrariamente en Rusia».

Respondió así a las declaraciones del portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, que en una rueda de prensa aseguró que ha hecho «una proposición» a París, que no precisó por tratarse de «un asunto muy sensible» y agregó que «la pelota está en el tejado de Francia».

Tras esas palabras, la familia de Vinatier ha recuperado la esperanza para poder obtener la liberación.

En declaraciones a la televisión BFMTV, su madre aseguró que se encuentra «en buen estado de salud», que el arresto en Rusia «le ha cambiado» y que «ha hecho un gran trabajo psicológico» para resistir la detención.

Vinatier, de 49 años, especialista en la era post-soviética, trabajaba para el Centro de Diálogo Humanitario, una ONG suiza que se dedica a la diplomacia privada para mediar en la solución de conflictos.

Se encontraba en la zona para mediar en la invasión rusa de Ucrania cuando fue detenido en junio de 2024, condenado en octubre a tres años de cárcel por considerarle un «agente extranjero» que recolectaba información militar para ser usada contra Rusia.

El detenido reconoció los hechos aunque aseguró que ignoraba estar cometiendo un delito. En pasado mes de agosto fue juzgado por espionaje, pena que podría agravar su situación penitenciaria si se confirma en el proceso programado para febrero próximo.

Francia exige su liberación y considera su arresto un arma para negociar con los occidentales en la esfera internacional.

Estos últimos movimientos se producen después de que Macron mostrara su disposición a retomar el diálogo con su homólogo ruso, Vladimir Putin, con quien las relaciones son casi inexistentes tras la invasión rusa del país vecino.