Nicolás Maduro y Daniel Ortega en Caracas (abril 2024)
La dictadura de Nicaragua entra en pánico tras la caída de Maduro y ordena reforzar la vigilancia de los opositores
El régimen sandinista reclamó ante el Consejo de Seguridad de la ONU «la liberación inmediata» del dictador venezolano y su mujer Cilia Flores
Tras la operación de captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, la dictadura de Nicaragua de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha entrado en pánico y decretó el «estado de alerta» que implica reforzar la vigilancia policial y paramilitar contra los opositores identificados como «radicales» según han revelado medios nicaragüenses.
De acuerdo con Confidencial, al que una fuente del régimen sandinista informó sobre una reunión de emergencia convocada por la primera dama y co-presidenta Rosario Murillo, se declaró el estado de alerta en todas las estructuras territoriales del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y se ordenó reforzar la vigilancia de los opositores.
Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua
Según las fuentes del medio nicaragüense, al encuentro habrían asistido entre otros, el secretario general del FSLN, Fidel Moreno; el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras; el jefe de la Policía Nacional y consuegro de Daniel Ortega, Francisco Díaz; así como altos cargos del Ministerio del Interior y el Ejército del país.
Con la notoria ausencia del octogenario dictador, Murillo ordenó que se buscara a quienes la dictadura considera una «amenaza a la paz del país», para que los detuvieran así como reforzar la vigilancia en todo el país.
La dictadura de Nicaragua fiel aliada hasta ahora del régimen chavista de Maduro reclamó el lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU «la liberación inmediata» del dictador venezolano y su mujer Cilia Flores.
«Nicaragua respalda lo expresado por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que pide la liberación inmediata del presidente constitucional y legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y la primera combatiente de la patria, Cilia Flores», afirmó el representante permanente de Nicaragua ante la ONU, Jaime Hermida.
Igualmente, el régimen sandinista expresó su «indignación y dolor» por los militares cubanos muertos durante la captura de Maduro en Caracas. Al igual que en el caso venezolano, se dice que en Managua los círculos de seguridad más cercanos a la familia dictatorial y los centros de torturas son liderados por los cubanos.
«Compartimos la indignación y el dolor del Pueblo y Gobierno de Cuba y particularmente de las familias de los Compañeros caídos en el ilegal ataque contra Venezuela, y en estos momentos trágicos enviamos nuestro cariño, reconocimiento y solidaridad al valiente Pueblo de Fidel», aseguró la pareja dictatorial en un comunicado emitido en medios oficialistas.
Mientras tanto, la oposición nicaragüense en el exilio pidió el martes a la comunidad internacional que no «baje la guardia» ya que tras la «caída de una dictadura» se debe hacer lo mismo con la «dictadura dinástica» de Ortega y Murillo.
«No bajen la guardia. La caída de una dictadura debe impulsar el esfuerzo por derribar a las siguientes», reclamó a la comunidad internacional una docena de organizaciones opositoras, entre ellas la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), la Concentración Democrática Nicaragüense o la Alianza Cívica para la Justicia y la Democracia.
Dichas organizaciones pidieron «que se mantengan y aumenten las presiones diplomáticas, económicas y jurídicas contra los Ortega-Murillo, apoyando la lucha del pueblo de Nicaragua y permitiéndole definir su propio destino, aplicando herramientas de justicia y firmeza que posibiliten el cambio».