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Donald Trump y Powell en una imagen de archivo en a que el presidente de la FED corrigió al presidente de Estados UnidosAFP

Senadores republicanos se revuelven contra Trump: no respaldan la acusación contra Powell

El presidente de la Reserva Federal (FED), cuyo mandato vence en el mes de mayo, logra el respaldo de demócratas y de un grupo clave de republicanos

La operación de acoso y derribo contra el presidente de la Reserva Federal (equivalente al Banco de España), Jerome Powell, se está convirtiendo en un bumerang para el presidente Donald Trump. Un bloque de senadores republicanos ha salido a criticar la investigación contra el hombre que hace frente al jefe de la Casa Blanca y se niega a cumplir sus órdenes de bajar los tipos de interés.

Los senadores acusan a su correligionario de orquestar la querella contra Powell por interés político y no porque haya argumentos sólidos y verdaderos para acusarle de falsear la realidad en su testimonio, el pasado mes de julio en el Congreso, sobre supuestos sobreprecios en la remodelación de la sede de la Reserva Federal.

El líder de la bancada republicana en el Senado, John Thune (representante por Dakota del Sur), aunque dijo no haber leído al detalle las acusaciones contra Powell, expresó en The Wall Street Journal, su desconfianza en el caso y advirtió: «Más vale que sean reales y serias».

Thune insistió en que el asunto «debe resolverse rápidamente, ya que el papel y la independencia de la Reserva Federal en la política monetaria del país son atribuciones que debemos garantizar sin interferencias políticas».

Con la sombra del ajuste de cuentas de Donald Trump de fondo, otros senadores republicanos manifestaron sus suspicacias. «Es mejor que no haya una razón política para la investigación», advirtió también Chuck Grassley (republicano por Iowa) y presidente del Comité Judicial del Senado.

Con el caso creciendo como una bola de nieve también el senador por Virginia Occidental, Jim Justice, intervino: «Parece que estamos en una pelea por comida». John Kennedy, también republicano a pesar de su apellido, y miembro del Comité Judicial, –con competencias para investigar a los funcionarios y al titular de la Reserva Federal– calificó el episodio de «pelea de intimidación» entre la Reserva Federal y el Gobierno de Donald Trump. Este choque de titanes, a su juicio, puede provocar daños colaterales como preocupar a los inversores y provocar un alza en las tasas de interés.

El suma y sigue de la desconfianza en Trump, en esta pulso que Trump tiene muy difícil ganar, sigue pese a las declaraciones del presidente en las que asegura que no ha tenido nada que ver con esta investigación que ha puesto a su máximo adversario –que nombro él en su primera legislatura–, en el ojo del huracán judicial y mediático.

The Wall Street Journal recaba los testimonios de más legisladores republicanos. El senador por Carolina del Norte Thom Tillis, declaró que bloquearía cualquier nominación a la Reserva Federal hasta que se resuelva la investigación. Dicho de otro modo, que los deseos de Trump de quitarse de en medio a Powell no se van a cumplir y mucho menos teniendo en cuenta que su mandato vence en mayo.

«Si aún quedaba alguna duda sobre si los asesores de la administración Trump están presionando activamente para poner fin a la independencia de la Reserva Federal, ahora no debería quedar ninguna», sentencio Tillis.

Lisa Murkowski senadora republicana por Alaska asegura que habló con Powell y coincidió con Tillis, en que el asunto, sencillamente, sólo sirve «para intimidar, amenazar y coaccionar». Asimismo, añadió que hay mucho en juego «como para ignorarlo: si la Reserva Federal pierde su independencia, la estabilidad de nuestros mercados y la economía en general se verán afectadas», pronosticó.

El Partido Republicano tiene mayoría tanto en la Cámara de representantes como en el Senado. En la Cámara Alta posee 53 escaños frente a 47 y en el Comité Judicial del Senado tiene 13 frente a 11 demócratas. La diferencia es mínima y a la vista de la «indisciplina» de los senadores con Trump, parece que el presidente de Estados Unidos tiene, por ahora, reemplazar a Powell por un hombre suyo.

Jerome Powell, salvo sorpresa, podrá resistir hasta mayo y se irá de la FED por su propio pie y sin coacciones.