El presidente ruso, Vladimir Putin, y el islamista Ahmed al-Sharaa, se estrechan la mano durante una reunión en Moscú
Putin ofrece a Al Sharaa que Rusia participe en la reconstrucción de Siria
Moscú busca preservar sus bases militares en el país árabe
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha recibido este miércoles en el Kremlin a su homólogo ruso, el islamista Ahmed al Sharaa, por segunda vez desde el derrocamiento en 2024 del dictador Bashar al Asad, en un momento en el que Moscú busca preservar sus bases militares en Siria.
La visita del exmiembro de Al-Qaeda a Rusia, la segunda en cuatro meses, se produce en medio de los crecientes temores entre los europeos y estadounidenses a que los yihadistas resurjan en Siria, sobre todo los del grupo Estado Islámico (EI).
Así, tras su encuentro, Putin se ha ofrecido a participar en la reconstrucción del país árabe, escenario de combates durante más de una década.
«El tiempo transcurrido desde nuestra última reunión (en octubre pasado) no ha sido en vano. Se ha hecho mucho para restablecer nuestras relaciones y hemos logrado superar el estancamiento en el ámbito económico», ha declarado el jefe del Kremlin al inicio de la reunión.
Al respecto, el mandatario ruso ha subrayado que «hay mucho que reconstruir en Siria», por lo que las compañías rusas están dispuestas a participar en «esa labor conjunta».
Afirmó que en «la nueva realidad» creada en el país árabe tras el derrocamiento de Al Asad, las relaciones entre Moscú y Damasco siguen desarrollándose «gracias, sobre todo, a los esfuerzos» de Al Sharaa.
No obstante, aseguró que las partes tienen aún muchos temas que discutir en el ámbito económico. El islamista, por su parte, ha resaltado el «importante papel» de Rusia en la estabilización de la situación en el país árabe y toda la región.
«Nuestra región necesita urgentemente ser estabilizada, así que muchas gracias, señor presidente, por sus esfuerzos en este sentido», ha afirmado al dirigirse a Putin.
Horas antes, el Kremlin adelantó que Putin y Al Sharaa tenían previsto conversar también sobre la presencia de los militares rusos en el país árabe.
«No tengo ninguna duda de que todas las cuestiones relacionadas con la presencia de nuestros militares en Siria también se abordarán durante las negociaciones de hoy», dijo el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
Según la prensa internacional, Rusia estaría retirando estos días sus fuerzas del aeródromo de Qamishli, en el noreste de Siria, aunque esta información no ha recibido por el momento confirmación oficial.
El equipo y tropas rusas, según los medios, se trasladan a la base aérea de Hmeimim, en Latakia.
La noticia coincide con un acuerdo entre las nuevas autoridades sirias y las fuerzas kurdas, que controlaban hasta ahora el territorio, donde se encontraba el aeródromo de Qamishli.