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Antonio Ledezma
CrónicaAntonio Ledezma

Cronología del pasado de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez

¿Dónde estaban cuando dilapidaron las reservas internacionales, cuando desaparecieron las reservas de oro, cuando empujaron al país a una hiperinflación devastadora que pulverizó el salario y la dignidad de millones?

Venezuela's interim President Delcy Rodriguez (L) looks on next to her brother, President of the National Assembly Jorge Rodriguez, during a presidential address to Parliament at the National Assembly in Caracas on January 15, 2026. US President Donald Trump is scheduled to meet January 15 with Venezuelan opposition leader Maria Corina Machado, whose pro-democracy movement he has sidelined since toppling her country's leader, and whose Nobel Peace Prize he openly envies. (Photo by Federico PARRA / AFP)

Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, presidenta encargada y titular de la Asamblea nacionalAFP

Durante 27, ¿dónde estaban los hermanos Rodríguez? Sí, Delcy y Jorge. Los mismos que aparecen en todas las fotos, que no se pierden ningún convite, que se cuelan en cada acto del poder como los arroceros de la historia. Los mismos que han desfilado por todos los cargos posibles, que se han perpetuado en la cúpula del régimen, primero con Chávez y luego con Maduro.

¿Dónde estaban cuando el Producto Interno Bruto de Venezuela se desplomó en un 75 %?

¿Dónde estaban cuando a sus jefes se les ocurrió cambiarle el nombre a nuestra moneda como si así se borrara la miseria, mientras convertían al Banco Central de Venezuela en un casino financiero para traficar, saquear y cometer toda clase de corruptelas?

¿Dónde estaban cuando dilapidaron las reservas internacionales, cuando desaparecieron las reservas de oro, cuando empujaron al país a una hiperinflación devastadora que pulverizó el salario y la dignidad de millones?

¿Dónde estaban cuando destruyeron la industria petrolera, cuando regalaron nuestro petróleo, cuando lo enviaban a los Castro en Cuba o traficaban millones de barriles en la oscuridad? ¿Dónde estaban cuando cometían la orgia financiera más escandalosa de estas décadas a través de CADIVI?

¿Dónde estaban cuando arrasaron con las empresas básicas de Guayana, orgullo del trabajo venezolano, y cuando asumieron una deuda externa descomunal, opaca, firmada entre tinieblas, hipotecando el futuro de generaciones enteras con préstamos chinos, que también se robaron, y destinando miles de millones de dólares para compras de armas a Rusia?

Los hermanitos siniestros vieron —y callaron— cómo se empobrecía el país.

Vieron cómo colapsaban los servicios públicos. Vieron cómo quedaban las escuelas y los hospitales: sin maestros, sin alumnos, sin insumos, sin médicos; pero llenos de pacientes que mueren de mengua. De una u otra manera fueron espectadores cómplices de las estafas instrumentada a través de PUDREVAL, y también de la inmisericorde operación para traficar a costa del hambre del pueblo con las cajitas gorgojeras CLAP.

Vieron miles de niños desnutridos. Fueron indiferentes ante miles de ancianos condenados a pensiones envilecidas. Nada les importo la mala suerte de trabajadores con salarios sin poder adquisitivo y la de los campesinos y productores despojados de sus tierras al grito despótico de ¡Exprópiese!. Cohonestaron el atraco cometido contra empresarios y comerciantes a quienes les pillaron sus bienes.

Y aun así, siguieron allí. Cómodos. Indolentes.

Ustedes fueron indiferentes ante el desgarramiento planificado de millones de familias.

Ustedes son corresponsables de la diáspora forzada de más de nueve millones de venezolanos. Ustedes se solazaban cuando inhabilitaban y encarcelaban a los disidentes políticos; sabían de las miles de personas ejecutadas por la vía extrajudicial, o los seres humanos desaparecidos de manera forzada.

¿Dónde estaban cuando judicializaban a las organizaciones partidistas, agredían a los periodistas, encarcelaban a militares y policías inocentes? ¿Dónde estaban cuando le «echaban gas del bueno» a los estudiantes, o cuando los asesinaban en las calles, cuando reprimían a los manifestantes canturriando ese retorcido estribillos según el cual «candelita que se prende, candelita que se apaga»?

¿Dónde estaban cuando se instalaban los centros de torturas y se fraguaban los fraudes electorales desde ese Consejo Nacional Electoral que también dirigieron?¿Que hicieron para evitar que invadieran nuestro territorio agentes rusos, iranies, cubanos, nicaragüenses? ¿Qué hicieron para contener el avance del narcotráfico y la desinstitucionalización de la Fuerza Armada nacional?

No fueron espectadores. Fueron actores. No fueron cómplices pasivos. Fueron parte del saqueo. Son saqueadores. Y no vengan ahora con caras de «motolitos», porque nadie serio se las compra.

La historia los está mirando. Y el pueblo venezolano también.

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