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El portaviones estadounidense USS Gerald R. Ford de la 6ta flota del la Marina de EE.UU. 2US Navy

Trump se muestra optimista para negociar con Irán pero envía el portaviones USS. Gerald Ford a Medio Oriente

El presidente de EE. UU. le aseguró a Benjamín Netanyahu que un acuerdo con Teherán es posible, pero el último bombardeo a instalaciones nucleares iraníes fue por sorpresa, mientras negociaban

El escenario de Oriente medio cada día es más confuso. El primer ministro Benjamín Netanyahu, adelantó esta semana un viaje a Washington para tratar de advertir al presidente Donald Trump, de que negociar con Irán es posible, pero los resultados positivos bastante improbables.

A su regreso a Israel, cabizbajo, Bibi, como se conoce al también presidente del Likud (su partido político), admitió que Trump le había dicho que es optimista y está convencido de que «Irán ya sabe con quién está negociando» y por eso, no le va a quedar más remedio que aceptar sus condiciones.

Netanyahu no ve ese escenario claro y destacó que cualquier pacto con la República Islámica será un fracaso si no se incluyen, «elementos que son importantes para nosotros, para Israel y, en mi opinión, para toda la comunidad internacional», es decir: «No sólo la cuestión nuclear [desmantelamiento del programa], sino también los misiles balísticos y los representantes regionales de Irán», en alusión a los proxis (hutíes de Yemen, Hamás, Hezbolá, Yihad islámica...)

Para Donald Trump, según declaraciones suyas, «sería muy traumático no llegar a un acuerdo. No quiero que suceda. Hay que alcanzarlo», insistió el presidente de Estados Unidos tras recordar que por no negociar enserio Teherán «se llevó el Martillo de Medianoche», la operación militar de junio del pasado año que bombardeó las instalaciones nucleares de Irán de Natanz, Fordow e Isfahán.

En este contexto no pasa desapercibido la orden que ha recibido el mayor portaviones del mundo. El USS. Gerald Ford, que lleva desde finales del pasado año frente a las costas de Venezuela en aguas internacionales como parte del despliegue de la flota de EE. UU., cambiará de rumbo y enfilará a Medio Oriente.

La tripulación del barco, como observa The New York Times, fue notificada del cambio de planes este jueves. De este modo, el buque se incorporará a la flota de presión de la que forma parte también el portaaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico.

La estrategia, de momento, forma parte de la renovada campaña de presión del presidente Trump contra el régimen de los ayatolás a los que amenazó con intervenir si no terminaban con el baño de sangre que se estaba produciendo en las calles.

El presidente de Estados Unidos animó a los manifestantes a continuar con sus protestas. «Patriotas iraníes, ¡sigan protestando!, ¡tomen el control de sus instituciones! Anoten los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Ellos pagarán un alto precio», les dijo.

A renglón seguido Trump generó unas expectativas no satisfechas entre la población que mal vive en condiciones paupérrimas y sometida bajo una dictadura islámica. «He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos sin sentido de los manifestantes. La ayuda está en camino».

Los planes de Trump se vieron truncados por los consejos de los países de la región, entre ellos Israel, que advirtió que una intervención militar estadounidense incendiaría Medio Oriente.

Las revueltas adquirieron mayor virulencia y el número de muertes por la represión del régimen no se puede establecer con seguridad. Organizaciones civiles apuntan que podrían superar lso 15.000, otras hablar de 7.000 y el gobierno de Teherán, según la agencia Reuters, asegura que las víctimas mortales fueron 2.000.

En cualquier , en Irán están atentos a las palabras de Donald Trump, pero sobre todo a los movimientos de su flota.