Marco Rubio en la conferencia de seguridad de Munich
Marco Rubio advierte sobre los efectos de la inmigración sin control y la «desindustrialización»
El secretario de Estado Marco Rubio, alertó este sábado de los efectos de la «inmigración masiva» y la «desindustrialización» en Occidente, fenómenos ante los que animó a los europeos a actuar de manera que se fortalezcan los vínculos entre Europa y Estados Unidos.
«La inmigración masiva no fue y no es algo con pocas consecuencias. Fue y sigue siendo una crisis que está transformando y desestabilizando las sociedades en todo Occidente», dijo Rubio en su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM), en la que criticó decisiones políticas de líderes occidentales que llevaron a la pérdida de poder industrial.
«La desindustrialización no era inevitable, fue una elección política consciente, una tarea de décadas que ha restado a nuestras naciones riqueza, capacidad productiva e independencia», abundó Rubio, que también aludió a las peligrosas dependencias y vulnerabilidades desarrolladas en Occidente al perder soberanía en cadenas de suministro. El mensaje apuntaba a Oriente y no a Occidente.
«La pérdida de nuestra soberanía en las cadenas suministro no fue resultado de un sistema próspero de comercio global, sino una ingenua y voluntaria transformación de nuestras economías que nos hizo dependientes y peligrosamente vulnerables ante crisis», expuso Rubio, quien también apeló a la audiencia de Múnich a levantar las economías occidentales.
«Juntos podemos reindustrializar nuestras economías y reconstruir nuestra capacidad para defender a nuestros pueblos», señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.
«El trabajo de esta nueva alianza no debería estar centrado sólo en la cooperación militar o reivindicar las industrias del pasado, debería también estar centrado en avanzar juntos en nuestros intereses mutuos y nuevas fronteras», sostuvo Rubio, cuya intervención fue descrita como un «mensaje de tranquilidad» para Europa por el presidente de la CSM, Wolfgang Ischinger.
El mensaje de Rubio, en el fondo, es el mismo al de Trump, pero pronunciado en un tono conciliador y no de reprimenda. El secretario de Estado fue recibido en Alemania por los Veintisiete con los brazos abiertos y su buen hacer y habilidad diplomática dejó un sabor dulce en una Europa que duda de la Casa Blanca y no se siente cómoda con algunas de las medidas y palabras del principal socio de la OTAN, aunque Trump diga verdades como puños.
Las formas hacen al fondo en política –y en la vida– y Marcos Rubio es especialistas en guardar las formas y conseguir los objetivos deseados sin que nadie se sienta agredido.