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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una rueda de prensa en la Casa BlancaAFP

Trump anuncia un arancel general del 10 % y critica la sentencia del Supremo: «Es una absoluta vergüenza»

Tras la sentencia del máximo Tribunal de Estados Unidos, el presidente asegura que cuenta con «alternativas muy poderosas» para mantener su política arancelaria

«Es una absoluta vergüenza. No tienen el valor de hacer lo correcto». Esta ha sido la primera reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras conocer la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que ha tumbado este viernes su política arancelaria. Trump ha anunciado inmediatamente un arancel general del 10 %.

«Están bailando en las calles de todo el mundo, pero no bailarán por mucho tiempo», señaló el mandatario en referencia a los países a los que impuso «aranceles recíprocos». «Votaron automáticamente como lo hacen en el Congreso», señaló Trump, en referencia a los jueces de tendencia de izquierda del máximo tribunal de Estados Unidos.

El líder republicano calificó de «vergüenza» la medida tomada en el tribunal por una decisión de 6 a 3 y alabó a los jueces que emitieron un voto en contra de la decisión de declarar ilegal los aranceles emitidos en virtud de una ley de emergencia.

La Administración Trump recurrirá ahora a otras leyes, principalmente el código comercial aprobado en 1974, para seguir gravando a todas las importaciones. El Tribunal Supremo de Estados Unidos consideró que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), invocada por el republicano para justificar los aranceles, no es aplicable en estos casos.

«La IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles», concluye el Alto Tribunal«, concluyó la Corte. De este modo, el Supremo rechazó la interpretación del Gobierno de que la IEEPA otorgaba al presidente la facultad de imponer unilateralmente aranceles ilimitados y que no está sujeto a las significativas limitaciones procesales de otras leyes arancelarias y subraya que la Casa Blanca debe »aducir una autorización clara del Congreso» para justificar su extraordinaria atribución de la facultad de imponer aranceles.

«Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10 % en virtud de la Sección 122 (de la Ley de Comercio de 1974), además de los aranceles normales que ya se están cobrando. También estamos iniciando varias investigaciones en virtud de la Sección 301 y otras, para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas», declaró Trump.

La Ley de Comercio de 1974 es una norma histórica de Estados Unidos que otorga al presidente facultades para imponer aranceles de hasta el 15 % durante períodos de 150 días. El republicano, que aseguró que cuenta con «alternativas muy poderosas» para imponer aranceles, explicó que va a recurrir a tres leyes que harán más compleja la implantación de los aranceles, pero que le permitirán seguir con su política económica a pesar de la decisión del Supremo.

«Es un proceso un poco más largo. Intenté simplificar las cosas, pero no nos dejaron hacerlo», aseguró en su comparecencia ante la prensa apenas tres horas después de que su medida estrella haya sido parcialmente anulada por el poder judicial estadounidense.

Además de la Ley de Comercio de 1974, también mencionó la Ley de Expansión Comercial de 1962, firmada por el presidente John Fitzgerald Kennedy en plena Guerra Fría, y que le permitió ampliar la autoridad presidencial para negociar acuerdos comerciales y modificar aranceles.

También apeló a la Ley Arancelaria Hawley-Smoot de 1930 (o Smoot-Hawley), una norma estadounidense aprobada el 17 de junio de 1930, que aumentó los aranceles de importación a niveles históricamente altos, con el propósito de proteger a las industrias y agricultores estadounidenses de la competencia extranjera.

El presidente, visiblemente contrariado por la decisión judicial, aseguró que «la Corte Suprema no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA».

«Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA, imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello. Es ridículo, pero no importa, porque tenemos otras maneras, muchas otras maneras», se quejó Trump.