El presidente de EE.UU., Donald Trump (C), saluda durante el 126.º Partido del Ejército y la Armada
Trump considera un ataque selectivo contra Irán, seguido de un ataque más amplio para derrocar a los Ayatolás
Funcionarios estadounidenses adviertes que Irán podría ordenar ataques terroristas contra objetivos estadounidenses en Europa y Oriente Medio
El presidente Donald Trump habría dicho a sus asesores que si la diplomacia o cualquier ataque inicial dirigido por Estados Unidos no llevan al régimen de Irán a ceder a sus demandas de que abandone su programa nuclear, considerará un ataque mucho más grande en los próximos meses destinado a expulsar a los líderes de ese país del poder, según fuentes consultadas por el New York Times.
Los objetivos considerados para un primer ataque van desde la sede del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán hasta las instalaciones nucleares del país y el programa de misiles balísticos.
Si esas medidas no logran convencer al régimen de Teherán de cumplir con sus demandas, Trump habría dicho a sus asesores que dejaría abierta la posibilidad de un ataque militar a finales de este año destinado a ayudar a derrocar al ayatolá Ali Jamenei, el líder supremo, sin embargo, dentro de la administración estadounidense existen dudas sobre si ese objetivo se puede lograr únicamente con ataques aéreos.
Según las fuentes consultadas por el New York Times, durante las conversaciones sobre la operación del mes pasado para capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro, el general Caine le dijo a Trump que existían altas probabilidades de éxito. Sin embargo, no ha podido ofrecerle las mismas garantías durante las conversaciones sobre Irán, en gran medida porque se trata de un objetivo mucho más difícil.
Estados Unidos había considerado opciones que incluían el despliegue de equipos de fuerzas de operaciones especiales sobre el terreno capaces de llevar a cabo incursiones para destruir las instalaciones nucleares o de misiles iraníes. Esto incluía operaciones de fabricación y enriquecimiento de uranio enterradas a gran profundidad, fuera del alcance de las municiones convencionales estadounidenses, pero finalmente esta opción ha sido archivada.
Si bien Trump suele hablar de impedir que Irán pueda fabricar un arma, Rubio y otros asesores han descrito otras razones para la acción militar: proteger a los miles de manifestantes que las fuerzas iraníes abatieron el mes pasado, eliminar el arsenal de misiles que Irán puede usar para atacar a Israel y poner fin al apoyo de Teherán a Hamás y Hezbolá.
La amenaza terrorista
Por otro lado, mientras la negociaciones se estancan y se barajan las opciones miliares, Funcionarios de seguridad de Estados Unidos y otros países occidentales dicen que están monitoreando señales cada vez más preocupantes de que Irán podría ordenar a sus representantes que realicen ataques terroristas de represalia contra objetivos estadounidenses en Europa y Medio Oriente.
Siempre de acuerdo con el New York Times, entre los funcionarios de inteligencia y antiterrorismo existe la preocupación de que Teherán pueda reclutar a los hutíes en Yemen para reanudar los ataques contra buques occidentales en el mar Rojo. También existe la preocupación en Europa de que células latentes de Hezbolá, o incluso Al Qaeda o sus afiliados, puedan recibir órdenes de atacar bases o embajadas estadounidenses.
Un alto funcionario estadounidense afirmó al medio estadounidense que los analistas gubernamentales estaban rastreando «mucha actividad y planificación», pero que no estaba claro qué podría desencadenar un ataque.
Como parte de la intensificación militar en Oriente Medio en las últimas semanas, el Pentágono ha desplegando rápidamente baterías Patriot adicionales y otras defensas antimisiles para proteger a los entre 30.000 y 40.000 soldados estadounidenses estacionados en la región. Sin embargo, un ataque terrorista probablemente se dirigiría a objetivos menos defendidos.