Lluvia de misiles desde el zoco de DohaEFE

La lluvia de misiles en el Golfo sorprende a un español en Doha: «Solo quiero volver a casa»

Asegura que, aunque la zona en la que se encuentra está «tranquila», ha visto misiles y escuchado fuertes explosiones durante la noche.

Un abogado español natural de Valladolid se encuentra atrapado en Doha, después de que una escalada de ataques con misiles en la región del Golfo Pérsico a causa de los ataques iraníes provocara el cierre del espacio aéreo y la cancelación de vuelos internacionales.

El letrado, Jaime Sanz, viajaba a Catar como regalo a su ahijado, cuando se encontró con una situación de tensión y alarma creciente tras los lanzamientos de misiles balísticos que impactaron en la región como parte de la respuesta iraní a ataques de Estados Unidos e Israel.

Según su relato y como se aprecia en el vídeo, hasta las 23:30 horas del 28 de febrero hubo misiles visibles en el cielo y sonidos de explosiones durante el día, mientras que por la noche solo se observaban deflagraciones luminosas.

Jaime documenta la tranquilidad de la gente desde las calles de Doha, donde asegura que han recibido un aviso a los teléfonos móviles para no salir a las calles, pero a pesar de esto, la gente pasea con normalidad por las calles grabando el cielo bombardeado desde el zoco de la capital catarí.

El abogado ha compartido mensajes y algunas fotos en redes sociales describiendo la situación y confirmando que se ha puesto en contacto con la Embajada española en Catar, que le ha recomendado mantenerse atento a las comunicaciones oficiales.

El espacio aéreo de Doha fue cerrado como medida preventiva tras la oleada de misiles iraníes, que las fuerzas cataríes han interceptado en sucesivas ocasiones para evitar impactos directos sobre su territorio. Autoridades locales instaron a residentes y visitantes a seguir las instrucciones oficiales y a mantener la calma a pesar de la incertidumbre.

La situación ha provocado que miles de pasajeros, incluidos numerosos españoles que tenían vuelos programados desde Doha hacia Europa, queden varados en hoteles de la ciudad, a la espera de que se restablezca el tráfico aéreo. Las compañías aéreas, en algunos casos, han tenido que asumir la estancia y manutención de los viajeros afectados.

Jaime Sanz, que se encuentra en un hotel de cinco estrellas junto a su ahijado, reconoce que no hay sensación de peligro inmediato, pero sí «muchísima incertidumbre» sobre cuándo podrán regresar a España. «Solo quiero una cosa: volver a España», ha declarado en uno de sus mensajes, reflejando el sentimiento de preocupación y la frustración compartida por otros viajeros atrapados en Oriente.