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Donald Trump y, detrás, Pedro SánchezEFE

Estados Unidos y España

¿Puede España ser expulsada de la OTAN?

Tras la negativa de España al uso de las bases de Morón y de Rota por parte de Estados Unidos, uno de los columnistas de referencia de Trump ha pedido sacar a España de la OTAN

España no autorizará a Estados Unidos el uso de las bases militares de Rota, en Cádiz, y de Morón de la Frontera, en Sevilla, para apoyar los ataques contra Irán, algo que ha tenido consecuencias inmediatas para nuestro país. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el martes cortar todos los acuerdos comerciales con España, lo que hace que en estos momentos se encuentren hasta 25.000 millones en juego entre exportaciones e inversiones americanas en España.

Trump ha asegurado que España es un aliado «terrible» y ha tachado de «poco amistosa» la postura de España de no permitir usar las bases en suelo nacional. «No tiene un gran liderazgo, es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%. Vamos a cortar todo el comercio», señaló.

Voces que piden la salida de España de la OTAN

Uno de los columnistas de referencia de Trump, Marc Thiessen, habitual del Washington Post, ha propuesto en este tenso escenario expulsar a España de la Alianza Atlántica. Pero, ¿sería esto posible?

La carta fundacional de la OTAN no contempla ningún procedimiento legal para expulsar a un país miembro. No obstante, el Artículo 13 establece que un Estado puede abandonar la Alianza de forma voluntaria, siempre y cuando notifique su decisión con un año de antelación. Por lo tanto, aunque no se pueda expulsar legalmente a ningún país, sí que es posible recurrir a ciertas medidas de presión para que este anuncie su decisión de salir. Estas medidas podrían ser un aislamiento diplomático, la suspensión de cooperación militar, las sanciones económicas o la presión política.

¿Y qué consecuencias tendría esta salida para España?

Las consecuencias de una salida de España de la OTAN

Si España dejara de formar parte de la Alianza Atlántica dejaría de estar protegida por el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, el cual establece que un ataque contra un miembro se considera un ataque contra todos. Así, nuestro país tendría que asumir en solitario su defensa, lo que probablemente exigiría un sustancia aumento en el gasto militar.

Por otro lado, la salida reduciría el peso diplomático de España en asuntos de seguridad internacional y, aunque seguiría siendo un país de la Unión Europea, la política de defensa europea está muy vinculada a la OTAN, ya que más de 20 países pertenecen a ambas organizaciones, por lo que podríamos vernos aislados dentro de la arquitectura de seguridad europea.

Por supuesto, la salida también tendría un gran impacto económico e industrial en nuestro país, pues posee programas conjuntos con países de la OTAN. Salir podría complicar la cooperación tecnológica, el acceso a proyectos multinacionales o a ciertos mercados de defensa, aunque no necesariamente los impediría.