Fundado en 1910
Varias personas caminan por una calle del barrio de La Guinera en La Habana.

Varias personas caminan por una calle del barrio de La Guinera en La Habana.AFP

Los cubanos toman las calles por octava noche consecutiva y atacan la sede del Partido Comunista en Morón

Los gritos de «¡Libertad!» se han oído alto y claro en esta provincia de Ciego de Ávila, los isleños ya no aguantan más los continuos apagones y la crisis económica

Las calles del municipio de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, volvieron a convertirse este viernes en escenario de protesta abierta por octava noche consecutiva contra el régimen comunista de La Habana. Decenas –según algunos testimonios, cientos– de vecinos salieron a la calle en plena noche para protagonizar cacerolazos y marchas improvisadas mientras gritaban «¡Libertad!» y denunciaban los prolongados apagones que asfixian la vida cotidiana en la isla.

Los vídeos difundidos en redes sociales muestran a grupos de ciudadanos caminando varios kilómetros, golpeando cazuelas y reclamando electricidad, comida y cambios políticos. Las protestas se produjeron tras días de cortes de luz que se prolongan durante horas en diferentes regiones del país, agravando una crisis económica que muchos cubanos describen como la peor desde el llamado «Período Especial» de los años noventa.

La situación escaló rápidamente. En algunos puntos de Morón se reportaron incidentes cerca de la sede local del Partido Comunista, donde manifestantes habrían quemado propaganda oficialista. Según informaciones difundidas por periodistas independientes, la Policía respondió con disparos y al menos un joven resultó herido de bala durante los disturbios.

El estallido social en Morón no es un hecho aislado. Desde 2024 Cuba vive una ola intermitente de protestas provocadas por la escasez de alimentos, la inflación, la censura y, sobre todo, los apagones masivos que paralizan el país. Las redes sociales y los medios de la diáspora cubana se han convertido en la principal vía para documentar un malestar creciente que el aparato propagandístico del régimen intenta minimizar.

La crisis energética está directamente vinculada a la falta de combustible que sufre la isla. La pérdida de apoyo de aliados como Venezuela y el deterioro del sistema eléctrico nacional han reducido drásticamente la capacidad de generación, obligando a imponer cortes de luz diarios que afectan hospitales, transporte y producción.

En este contexto, el propio dictador de Miguel Díaz‑Canel confirmó este viernes que mantiene conversaciones con la Administración de Donald Trump para tratar de aliviar la grave situación económica y energética que atraviesa el país. Las conversaciones se producen en medio de la estrategia de presión impulsada desde Washington hacia el régimen cubano.

Para muchos analistas y miembros de la diáspora, las protestas de Morón son una señal más del agotamiento del modelo comunista que rige la isla desde 1959. A falta de reformas reales y con una población cada vez más desesperada, el régimen enfrenta un creciente desafío interno mientras intenta ganar tiempo en la mesa de negociación con Estados Unidos.

En las calles oscuras de Morón, iluminadas solo por las linternas de motos y teléfonos móviles, el mensaje de los manifestantes parecía claro: la crisis ya no se puede ocultar. Y cada apagón acerca un poco más el momento en que el miedo deje de contener el descontento.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas