Foto de familia del Consejo Europeo celebrado este jueves en Bruselas
El Consejo Europeo pide una desescalada de los bombardeos y una «moratoria» en los ataques a centrales energéticas
Pide el cumplimiento de Derecho Internacional «a todas las partes», aunque solo menciona expresamente a Irán
El Consejo Europeo concluyó cerca de la medianoche de este jueves con un documentos de buenas intenciones y poco más después de cerca de 14 horas de conversaciones y negociaciones.
Así, lo más novedoso que se decidió en relación a la crisis desatada en Oriente Medio ha sido pedir «una moratoria a los ataques contra las instalaciones energéticas y de agua» que se enmarcaría dentro de la petición de una desescalada de los bombardeos.
Eso sí, tal y como habían expresado ya varios líderes en los últimos días, incluida la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, el documento final pidió «el pleno respeto del derecho internacional por parte de todas las partes, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario». Aunque posteriormente, tan solo mencionó expresamente a Irán a la hora de pedirle «que cesen inmediatamente estos ataques y respeten la soberanía e integridad territorial de los países de la región, en línea con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU)».
A raíz de lo expuesto en el documento, el Consejo Europeo, es decir, los Veintisiete Estados miembros se dan por enterados del documento firmado por seis países que incluyen a Francia, Alemania e Italia para tratar de liberar el estrecho de Ormuz, bloqueado por parte de las tropas iraníes. En este sentido, el Consejo Europeo «celebra los esfuerzos incrementados anunciados por los Estados miembros, incluyendo mediante una coordinación reforzada con socios de la región, para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vez cumplidas las condiciones».
De igual modo, el Consejo Europeo apruebó el reforzamiento de las misiones militares europeas que operan en la zona, es decir, la Aspides que trata de proteger el Mar Rojo y la Atalanta, que se centra en el cuerno de África, pero quiso dejar claro que estas misiones continuarán «en línea con sus respectivos mandatos», es decir, que no se desplazarán al estrecho de Ormuz.
Violencia contra los cristianos
El documento aprobado por los presidentes y jefes de Gobierno de los Veintisiete también hace referencia a Gaza y a Líbano. En esta cuestión sí que menciona expresamente a Israel y condena el uso de la violencia que ejerce, incluida la de los colonos que tratan de ganar territorio a Cisjordania.
Pero también nombra la violencia que se está ejerciendo en estos territorios contra los cristianos. «Condena enérgicamente la violencia continua y creciente de los colonos contra civiles palestinos, incluida la violencia contra las comunidades cristianas, y reitera su llamamiento al Consejo para que avance en medidas restrictivas adicionales contra colonos extremistas y entidades y organizaciones que les apoyan», mencionaba el punto 22 del documento.
En esta región, los Veintisiete acordaron igualmente pedir la reapertura de los corredores humanitarios y «pide el desarme permanente de Hamás y otros grupos armados no estatales, la retirada total de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza y el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) temporal, tal como se expone en el Plan Integral para Poner Fin al Conflicto de Gaza».