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El presidente Xi Jinping en un evento en Pekín

El presidente Xi Jinping en un evento en PekínVincent Thian / AFP

La oposición taiwanesa estrecha lazos con Pekín en plena escalada de tensión en el estrecho

La líder del Kuomintang viajará a China invitada por Xi Jinping semanas antes de su cumbre con Trump y defiende una vía de entendimiento frente al conflicto con Taiwán

La presidenta del principal partido de la oposición taiwanesa, Cheng Li-wun, viajará a China entre el 7 y el 12 de abril por invitación directa del presidente chino, Xi Jinping, en un movimiento de alto contenido político que se produce en plena escalada de tensión en el estrecho de Taiwán.

La líder del Kuomintang (KMT) encabezará una delegación que visitará las ciudades de Jiangsu, Shanghái y Pekín, según anunció el director de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, Song Tao, quien subrayó que el viaje cuenta con el respaldo del Comité Central del Partido Comunista.

El desplazamiento se produce apenas un mes antes del previsto encuentro en Pekín entre Xi y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que refuerza su relevancia estratégica en un momento especialmente delicado en las relaciones entre las grandes potencias.

Cheng, que asumió el liderazgo del KMT en noviembre pasado tras imponerse en las primarias con un discurso conciliador hacia Pekín, ha defendido públicamente la necesidad de explorar una vía de entendimiento. En una reciente intervención, aseguró que el «camino de la paz» entre China y Taiwán es «viable», aunque advirtió de que requiere «buena voluntad y sinceridad» por ambas partes.

La dirigente opositora ha manifestado además su intención de reunirse personalmente con Xi durante la visita, con el objetivo de promover el desarrollo pacífico de las relaciones entre ambas orillas del estrecho, fortalecer los intercambios y contribuir a la estabilidad regional.

El viaje contrasta con la postura de su predecesor al frente del partido, Eric Chu, quien durante su mandato (2021-2025) evitó desplazarse a China, en un contexto ya marcado por la creciente presión de Pekín sobre la isla.

China considera a Taiwán —gobernada de forma autónoma desde 1949— como una parte inalienable de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr su control, una posición que sigue tensionando el equilibrio en la región.

La visita de Cheng se produce, además, poco después de que Trump confirmara su viaje a China los días 14 y 15 de mayo, aplazado previamente por la guerra con Irán. Entre los asuntos que previsiblemente se abordarán en ese encuentro figura la venta de armamento estadounidense a Taiwán, una cuestión especialmente sensible para Pekín.

De hecho, en una conversación telefónica mantenida a comienzos de febrero, Xi instó a Trump a «manejar con prudencia» el envío de armas a la isla, subrayando que Taiwán constituye la «primera línea roja» en las relaciones entre ambas potencias.

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