El primer ministro británico, Keir Starmer, en Downing Street
Reino Unido convoca a 35 países para una reunión decisiva sobre el estrecho de Ormuz sin contar con España
El primer ministro del Reino Unido, el laborista Keir Starmer, ha anunciado este miércoles durante una rueda de prensa en Downing Street que organizará una reunión con líderes internacionales para «evaluar todas las medidas diplomáticas y políticas viales» para desbloquear el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita el 20 % del petróleo y gas mundial. En la lista de convocados aparecen hasta 35 países, entre los que no se encuentra España.
No es la primera vez que nuestro país se queda fuera de una cumbre de gran relevancia a nivel internacional. De hecho, parece que es un patrón que se repite cada vez más con frecuencia. Fuentes del Ministerio de Exteriores británico, consultadas por la agencia EFE, declinaron explicar si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya de vacaciones en el Palacio de las Marismillas, no había sido invitado o había rechazado participar.
La cumbre, que estará presidida por la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, está programada para este Jueves Santo de manera virtual y contará con la presencia de los países firmantes, el pasado 19 de marzo, de un comunicado conjunto que condenaba el cierre del Ormuz por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en represalia a la guerra de Irán. Entre los firmantes no se encuentra el presidente del Gobierno español, pero sí otros grandes líderes europeos como el presidente francés, Emmanuel Macron; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni o el canciller alemán, Friedrich Merz.
A estos también se sumaron otros países como Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Chequia, Rumanía, Baréin, Lituania, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, las Islas Marshall, Chile y Moldavia.
Starmer explicó durante su comparecencia que tras esta reunión, Londres convocará a sus asesores militares para analizar cómo «podemos movilizar nuestras capacidades y garantizar la accesibilidad y seguridad del estrecho una vez finalizados los combates». Estos movimientos se suceden tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que instaba a los países que dependen del tránsito por Ormuz a ser ellos quienes garanticen la seguridad por este paso.
En su últimas publicaciones mencionó directamente tanto al Reino Unido como Francia. Ambos países parecen haber tomado nota del toque de atención del republicano. Macron se ha reunido este miércoles con la primera ministra Japón, Sanae Takaichi, en Tokio con quien ha discutido posibles escenarios para la reapertura de Ormuz. Japón, por su parte, es uno de los grandes damnificados ya que importa alrededor de un 90 % de su crudo de Oriente Medio. Aunque tanto el primer ministro británico como el presidente de Francia han reiterado que el conflicto en Irán «no es su guerra», ahora dan pasos hacia un compromiso sobre el estrecho.
Al contrario, el Ejecutivo de Sánchez ha optado por hacer de la oposición a Trump un pilar de su política. El Gobierno ha ordenado el cierre total de espacio aéreo a los aviones estadounidenses que estén implicados en la ofensiva contra la República Islámica y negó también el uso de las bases de Rota y Morón. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este lunes durante una entrevista con el canal qatarí, Al Jazeera, su decepción con estas medidas.
«Resulta decepcionante ver que, en un momento de necesidad para Estados Unidos, países como España, miembro de la OTAN al que nos hemos comprometido a defender, nos niegan el uso de su espacio aéreo y se jactan de ello», reconoció Rubio, que además, adelantó que una vez acabe el conflicto, Washington tendrá que replantearse sus alianzas. Un extremo que Trump ha confirmado este miércoles en una entrevista con el periódico británico The Telegraph, en la que revela que valora seriamente sacar a Estados Unidos de la Alianza Atlántica.