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Fotografías de un ejecutado por el régimen de Irán en una protestaAFP

Irán ejecuta a otro preso condenado por participar en las protestas de enero

El régimen de los ayatolás ha ahorcado hasta ahora a ocho personas desde el 19 de marzo, condenadas por su participación en las manifestaciones del pasado mes de enero

El régimen iraní ha ejecutado este martes a otro preso condenado por su participación en las protestas de enero, en las que supuestamente colaboró con los servicios de Inteligencia israelíes, lo que supone ya la octava ejecución de una persona vinculada con las manifestaciones antirrégimen de hace tres meses.

«Amirali Mirjafari, uno de los elementos armados colaboradores del enemigo, que había incendiado la mezquita Yameh de Qolhak (norte de Teherán) y que lideraba las acciones contra la seguridad de la red del Mossad en esa zona, fue ejecutado en la madrugada de hoy», ha informado la agencia Mizan, ligada al Poder Judicial.

El medio ha afirmado que la ejecución se llevó a cabo después de que el Tribunal Supremo confirmase la condena a muerte emitida por una corte inferior.

Con esta ejecución, Irán ha ahorcado hasta ahora a ocho personas desde el 19 de marzo, condenadas por su participación en las protestas de enero.

Además, la República Islámica ha ahorcado al menos a cuatro presos considerados presos políticos en las últimas semanas y ayer mismo ejecutó a dos personas condenadas por supuesta colaboración con el Mosad, el servicio de Inteligencia israelí.

Las protestas antigubernamentales de enero, que pedían el fin del régimen de los ayatolás, fueron sofocadas tras una dura represión que causó la muerte de 3.117 personas, según el recuento oficial.

No obstante, organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan esa cifra a más de 7.000 y continúan verificando otros 11.000 casos, mientras estiman en 53.000 los detenidos.

Irán es uno de los países con el mayor número de ejecuciones en el mundo y, en 2025, ahorcó a 1.639 personas, un 68 % más que el año anterior y que supone la cifra más elevada en el país desde 1989, según el informe anual de la ONG noruega Iran Human Rights (IHRNGO) y de la francesa Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM).