El presidente de Rusia, Vladimir Putin
Rusia acusa a la UE de «violar flagrantemente el derecho internacional» por sancionarle y toma represalias
Putin responde así al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia aprobado tras el fin del veto de Hungría
Mientras son muchos quienes acusan a la Unión Europea ante los conflictos geopolíticos que afectan al mundo, especialmente en Oriente Medio y en Ucrania, Rusia ha acusado a la UE de «violar flagrantemente el derecho internacional» de la ONU. En represalia por ese incumplimiento, Rusia, que invadió, o trató de invadir, Ucrania porque sí y mantiene desde entonces una cruenta guerra, ha decidido ampliar su 'lista negra' de funcionarios europeos sancionados.
No ha querido decir ni el número de funcionarios sancionados ni mucho menos el nombre, pero sí ha señalado que esta lista incluye a personas «implicadas en decisiones relativas a la ayuda militar a Ucrania, que participan en actividades dirigidas a socavar la integridad territorial de Rusia».
Además, también han sido incluidos funcionarios que «imponen sanciones contra Rusia, perjudican sus relaciones con terceros países, obstaculizan la navegación marítima en interés de nuestra nación, participan en el procesamiento infundado de funcionarios rusos, promueven un 'tribunal' contra la cúpula rusa y abogan por la incautación ilegal de activos estatales rusos o el uso de sus beneficios».
También han sido incluidos en la 'lista negra' «activistas de la sociedad civil y representantes de la comunidad académica que mantienen posturas hostiles hacia Rusia, así como contra miembros de parlamentos que votaron a favor de resoluciones y proyectos de ley antirrusos». Así que es normal que no haya dicho los nombres porque la lista debe de ser larga.
Esta reacción de Putin responde al vigésimo paquete de sanciones aprobadas el pasado jueves por la Unión Europea después de que Hungría decidiera levantar el veto que impedía implementarlo.
El cambio de postura de Hungría se debe, asegura, a que Ucrania ha reparado y puesto en marcha el oleoducto Druzhba que le llevaba el petróleo ruso. Pero a nadie se le escapa que también ha podido influir la derrota del que fuera su primer ministro durante 16 años, Viktor Orbán.