El desencanto de Argentina: la imagen negativa de Javier Milei alcanza ya el 60 %
El presidente libertario generó una ilusión de cambio y esperanza entre los argentinos, –que volvieron a darle un voto de confianza el pasado mes de noviembre en las elecciones Legislativas–, pero eso, al menos en los últimos sondeos, ha cambiado
El presidente de Argentina, Javier Milei
Malos vientos para el Gobierno de Argentina. La imagen del presidente Javier Milei se desploma y su mala reputación supera ya el 60 %. Su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no logró salir esta semana con la cabeza alta de su comparecencia en el Congreso, donde evitó dar respuestas sólidas, o convincentes, a las acusaciones de enriquecimiento ilícito, aumento de patrimonio y uso indebido del avión presidencial.
La secretaria general de la Presidencia y hermana del jefe del Estado, Karina Milei, tampoco supera la prueba de la credibilidad entre una población que quiere resultados sobre las denuncias de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) donde ella está en primera línea de fuego. También sigue coleando el caso de la criptomoneda Libra que sacudió –y sacude– a Javier Milei por promocionar una inversión, de la que se arrepentiría, que se convirtió en un meme para los que creyeron en ella.
El presidente libertario generó una ilusión de cambio y esperanza entre los argentinos, –que volvieron a darle un voto de confianza el pasado mes de noviembre en las elecciones Legislativas–, pero eso, al menos en los últimos sondeos, ha cambiado.
La consultora Zentriz adjudica una imagen negativa a Milei del 59,3 % y un 60,6 % de desaprobación a su gestión
La consultora Zentriz adjudica una imagen negativa a Milei del 59,3 % y un 60,6 % de desaprobación a su gestión en el mes de abril, el mismo en el que estallaron los escándalos de Adorni, al que los dos hermanos Milei mantienen firme en su puesto. El trabajo demoscópico arroja un dato preocupante; el 57,3 % de los consultados percibe una corrupción generalizada en la gestión de Gobierno.
Faltan menos de dos años para las elecciones presidenciales y estos datos no parecen buenos. Otra consultora los ratifica y profundiza, la brasileña Atlas-Intel realizó un estudio entre quince líderes de Argentina, que publica el diario La Nación, en la misma dirección.
La ultraizquierda está mejor vista
El presidente Milei quedó relegado a un quinto puesto con una imagen negativa superior al anterior sondeo: 62 % . Lo sorprendente es que las tres figuras políticas que se alzan en el pódium como los mejor valorados son de extrema izquierda, como Myriam Bregman; Axel Kicillof, exministro de Economía de Cristina Fernández y actual gobernador de Buenos Aires que estuvo en Barcelona en «el guateque» de la Global Progressive Mobilisation, de Pedro Sánchez y la propia viuda de Néstor Kirchner condenada por corrupta.
Los tres, por este orden, tienen mejor imagen que Milei y la negativa no supera en la primera el 46 %, en el segundo el 49 % y en la expresidenta el 53 %. Todos muy por debajo de ese 62 % del presidente de Argentina. Dicho de otro modo, a los tres, los argentinos los ven con mejores ojos que a Milei.
¿Qué ha pasado? «La carta más fuerte del Gobierno, el control de la inflación, comienza a percibirse fuera de control. Esto afectó a su imagen y explica la fuerte caída en las encuestas», observa en su informe quincenal Contexto Político, de la consultora Starkelabs.
El equivalente al IPC de las dos últimas semanas es del 3,4 % hay un 2,1 % de caída de actividad y el índice de Confianza del Consumidor es del 33,64 %, según datos oficiales del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo). En dos años de Gobierno se han cerrado más de 20.000 empresas, según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgo del Trabajo.
El efecto en el ánimo de los argentinos salta a la vista: «La sensación de estancamiento económico y el aumento de la incertidumbre por parte de la gente afectan el humor social en general».
Aquellas banderas de acabar con «la casta» y meter la motosierra hasta al médula de la corrupción parecen haberse oxidado en apenas dos años.
No odiamos lo suficiente a los periodistasPresidente de Argentina
Lo que se mantiene vivo, y tampoco induce a pensar que ayuda al Ejecutivo, es su abierta declaración de guerra a los periodistas argentinos. El presidente prohibió la entrada a la Casa Rosada a la prensa acreditada que trabajaba a diario en sus instalaciones. La difusión de unas imágenes de la sede del Ejecutivo más cinematográfica, junto a la Casa Blanca, le sirvieron de excusa a la Presidencia para justificar una decisión sin precedente.
La versión oficial asegura que se hicieron sin permiso, la de la periodista Luciana Geuna es que «avisamos con anterioridad a los responsable de prensa». En cualquier caso, lo que se vio en el programa fueron «espacios comunes» abiertos y «pasillos» de libre circulación.
La obsesión de Javier Milei con la prensa supera casi a la que tuvo el matrimonio Kirchner con el grupo Clarín. «Dijeron barbaridades de mi, de mi familia y de mis hijitos de cuatro patas [los perros]», protestó el presidente esta semana.
FOPEA (Foro de Periodismo Argentino) denunció la situación de los colegas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Reporteros Sin Fronteras difundió en su último informe que Argentina bajó 11 puestos en libertad de expresión. Pero Milei no parece tener la más mínima intención de acusar recibo y se aferra a un eslogan de creación propia: «No odiamos lo suficiente a los periodistas».