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Un hombre pasa junto a una bandera cubana colgada en la fachada de una casa en La HabanaAFP

La Habana acusa a Washington de «fábula» tras el anuncio de 100 millones de ayuda humanitaria a Cuba

La Habana acusa a Washington de manipulación política mientras la Administración estadounidense defiende su disposición a ampliar la ayuda humanitaria y endurece la presión diplomática sobre la isla

El Gobierno de Cuba ha respondido con dureza a las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien aseguró que Washington había ofrecido hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria a la isla, destinada especialmente a paliar los efectos de desastres naturales.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, calificó este viernes dichas afirmaciones como una «fábula» y acusó a Rubio de «fabricar mentiras» para justificar lo que describió como un «criminal atropello contra el pueblo cubano».

En un mensaje difundido en redes sociales, Rodríguez cuestionó la veracidad del anuncio y preguntó: «¿Dónde están, a qué los dedicaría?», al tiempo que sostuvo que el político estadounidense es plenamente consciente —según dijo— del impacto económico del embargo sobre la isla. En este sentido, afirmó que Cuba sufre una «guerra económica» que provoca limitaciones en el acceso a alimentos, medicinas, combustible y tecnología.

El jefe de la diplomacia cubana fue aún más allá al señalar que «hace falta gran cinismo para pronunciar, sin vergüenza, una declaración de supuesta ayuda de modo tan mendaz», reiterando una línea de crítica que ya había expresado en ocasiones anteriores, cuando calificó de «cínicas, hipócritas y mendaces» afirmaciones similares del secretario de Estado estadounidense.

Por su parte, Rubio defendió en una rueda de prensa durante su visita a Roma que la Administración estadounidense ha destinado recientemente seis millones de dólares en ayuda humanitaria canalizada a través de Cáritas, tras su audiencia con el papa León XIV.

«Estamos dispuestos a hacer más. De hecho, hemos ofrecido al régimen 100 millones de dólares en ayuda humanitaria», afirmó el secretario de Estado, quien añadió que, según su versión, La Habana no ha aceptado distribuir esos fondos para asistencia tras el paso de huracanes.

En este contexto de creciente tensión diplomática, Estados Unidos mantiene desde enero una política de presión sobre el Gobierno cubano para impulsar reformas económicas y políticas. Además, ha endurecido las restricciones energéticas sobre la isla, en lo que Washington justifica como parte de su estrategia de presión internacional.

La Habana, sin embargo, interpreta estas medidas como parte de un bloqueo económico que agrava la crisis estructural del país y que, según denuncia el Ejecutivo cubano, se complementa ahora con nuevos argumentos de carácter geopolítico que califica de «pretextos falaces».