El presidente de Estados Unidos y Marco Rubio. Empieza la cuenta atrás para la liberación de Cuba
Cuba acusa a EE.UU. de «agresión económica» tras el endurecimiento de las sanciones de Trump
La Habana denuncia que las nuevas medidas contra sectores estratégicos de la isla buscan provocar una «catástrofe social» y aislar al régimen cubano
El régimen cubano rechazó este jueves «en los términos más enérgicos» la nueva orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que endurece las sanciones económicas contra la isla y amplía las restricciones sobre sectores considerados estratégicos.
A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, La Habana denunció que las medidas impulsadas por Washington afectan especialmente a los ámbitos de la energía, la defensa, la minería y los servicios financieros, pilares fundamentales de la economía cubana.
La nueva normativa prevé el bloqueo total de activos en Estados Unidos para personas o empresas que operen en esos sectores o mantengan negocios con el Gobierno cubano.
Además, el Departamento del Tesoro estadounidense incluyó este jueves al conglomerado militar Gaesa y a la empresa minera Moa Nickel S.A. en la denominada «Lista de Nacionales Especialmente Designados», lo que amplía las sanciones internacionales sobre ambas entidades.
La Cancillería cubana calificó la decisión como «un acto de agresión económica despiadada» y aseguró que las nuevas restricciones agravan los efectos del embargo y del bloqueo petrolero impuesto por Washington desde enero, que —según el régimen— ha afectado gravemente a las importaciones de combustible.
El Gobierno cubano acusó también a Estados Unidos de actuar como «gendarme mundial» y de tratar de imponer el bloqueo mediante «chantaje e intimidación» contra otros países y empresas que mantengan relaciones económicas con la isla.
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez calificó de «cínicas, hipócritas y mendaces» las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre una eventual ayuda humanitaria a Cuba.
La presión de Washington sobre La Habana se ha intensificado en los últimos meses, mientras Estados Unidos exige reformas políticas y económicas al régimen comunista.