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¿Capitulación? El director de la CIA visita La Habana

Mientras el cubano de a pie se debate en el asunto más importante de su día a día: ¿qué va a comer para subsistir?, en las altas esferas de la dictadura «juegan» a estar un rato más en el poder

La Habana (Cuba)

John L. Ratcliffe, director de la CIA, en una conferencia de prensa en Washington

John L. Ratcliffe, director de la CIA, en una conferencia de prensa en WashingtonAndrew Harnik / AFP

Aterrizó un avión ejecutivo del gobierno norteamericano en La Habana, con nada más y nada menos, que John Ratcliffe a bordo, director de la CIA. A su vez fue recibido por Lázaro Alberto Álvarez Casas, general cubano que dirige el Ministerio del Interior (MININT), del régimen cubano, y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, así como por el jefe de la Inteligencia del MININT, el general Ramón Romero Curbelo, y el nieto preferido y jefe de la seguridad de Raúl Castro, conocido como El Cangrejo.

Después de escuchar por sesenta y siete años que la CIA era el mayor enemigo y asesino de Cuba, los medios oficialistas de la dictadura se tiran con un comunicado que sorprende al pueblo, donde anuncian a bombo y platillo que «aquí no ha pasado nada». Hemos abierto las puertas de nuestra casa «con el objetivo de mantener intercambios sobre temas políticos, de seguridad y cooperación bilateral entra ambas naciones». Es decir, que nosotros no tenemos agua, ni electricidad, ni medicina, ni vergüenza, pero estamos en condiciones de ser recíprocos y ayudar a los Estados Unidos.

El totalitarismo en Cuba siempre vivió de los embustes. Y ahora no hará menos. Siempre han pensado que sus ciudadanos poseen problemas mentales, incapaces de pensar por sí solos. Cuando todos sabemos el escenario que se presenta en la actualidad y las complejas relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

John L. Ratcliffe, director de la CIA durante su visita a Cuba

John L. Ratcliffe, director de la CIA durante su visita a Cuba@CIA

Como el conejo que el mago saca del sombrero, ahora Cuba se quiere mostrar como el buen vecino. No somos peligrosos, no albergamos terroristas, no alentamos a movimientos extremistas. En resumen, el régimen no constituye una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Cuando hace pocos meses aseguraban que no habían militares cubanos en Venezuela ni enviaban soldados a Rusia.

Lo cierto es que, con banderitas de fondo de ambos países, los funcionarios se dan la mano, sonríen y exhiben sus mejores dotes histriónicos de buena gente y vecindad. Cuando la realidad que se supone, que el gringo trae una propuesta definitoria: o se largan o los largamos. La paciencia se termina. Aunque precisamente por estos días, los alabarderos del régimen, se han ocupado de vociferar su guapería más barata, de no aceptar condiciones. Solo hay que mirar a Díaz-Canel, casi desconocido por kilos de menos, para comprender que no duerme ni come a gusto. Como si temiera despertar en una celda en Nueva York, eso con suerte.

Mientras, cada noche en Cuba parece que será la última del régimen. Los toques de cazuelas cada vez se escuchan con más fuerza. No es que el miedo desaparece, es la desesperación que crece constantemente, tras más de veinte horas de apagón y sin agua, aún cuando la represión se agudiza. Los arrestos se multiplican. Las prisiones están liberando a los delincuentes para garantizar el espacio a los que protestan.

Una de las denuncias que han crecido por estos días es que la liberación de esos delincuentes, es a cambio de convertirse en represores, luego de ser usados dentro de las prisiones para golpear y violar a los disidentes.

Una pregunta queda en el aire y los cubanos se la hacen: Entre tanta conversación y conversadores ¿Dónde estuvo el títere de presidente Miguel Díaz-Canel? Recuerden que un día aseguran que no hay conversaciones con los Estados Unidos, a nivel de cancillería y del mismo Díaz-Canel, y al otro día reconocen que sí, que existen.

Este pasado jueves 14 de mayo, Sissi Abascal Zamora, la más joven de las Damos de Blanco, fue liberada de la prisión después de casi cinco años de encarcelamiento severo por participar en las protestas pacíficas del 11 de julio de 2021, a cambio de que aceptara la emigración forzada. Si quería la libertad, a pesar de los problemas de salud que presenta y que tuvo que ser operada, tenía que abandonar su país.

En cada detención, los esbirros de la policía política se ocupan de hacerle saber a los opositores que, en caso de una confrontación con los Estados Unidos, serían apresados y usados de escudos humanos, o quizá asesinados, como les han asegurado a otros. Ya este régimen lo hizo en 1961 cuando la Brigada 2506 entró por Bahía de Cochinos.

Mientras el cubano de a pie se debate en el asunto más importante de su día a día: ¿qué va a comer para subsistir?, en las altas esferas «juegan» a estar un rato más en el poder, para mantener también sus gustos y caprichos personales y de sus familias. Detener la agonía de este pueblo debería ser lo más preocupante para todos los que estén involucrados en el proceso de terminar con la dictadura más larga del hemisferio occidental.

Por curiosidad le pregunté a Google cuáles han sido las dictaduras más largas de la historia y menciona a Daniel Ortega en Nicaragua, luego salta para Camerún, Guinea Ecuatorial, República del Congo, y el Imperio Romano. Para ser más específico le pregunto por las dictaduras en América y menciona a Stroessner en Paraguay. Me sugiere la dictadura más excéntrica del mundo: Turkmenistán; pero por ninguna parte menciona a Cuba.

Por eso la dictadura en Cuba se ha mantenido por tantas décadas. Más que ir a la mente de las personas en el mundo, fingiendo ser víctima y mostrando logros como mentiras burdas, han trabajado en la esencia: universidades, cada aparato político-social de la ONU, periódicos, y textos digitales.

Cuba siempre ha estado ahí, como una de las dictaduras más abusivas del mundo, y ha pasado desapercibida, por su trabajo psicológico y de inteligencia. Mientras, el pueblo de Cuba soportando la angustia de sobrevivir un día más.

Si hemos asistido a la capitulación del régimen con el Director de la CIA, estaremos al pendiente de los cambios pertinentes al respecto. Dios quiera que sí.

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