Xi Jinping y el presidente de EE.UU. Donald Trump durante su visita a Pekín
¿Qué cambió en el mundo tras la cumbre entre Trump y Xi Jinping en Pekín?
La prensa estatal china habla de consensos sobre «importantes asuntos bilaterales y globales» mientras Moscú, Tokio, Seúl o Taipéi esperan descifrar pronto el alcance de este encuentro
Mientras los medios occidentales colapsan por las múltiples declaraciones y entrevistas concedidas por el presidente Donald Trump, en China, donde la libertad de prensa no existe, el editorial del medio estatal Global Times, voz del Partido Comunista chino, publicaba con serenidad oriental: «El acuerdo alcanzado por los dos jefes de Estado para construir una relación constructiva de estabilidad estratégica entre China y Estados Unidos constituye el consenso político más importante» alcanzado por el presidente estadounidense y Xi Jinping.
Un resultado bastante abstracto e insuficiente para una prensa occidental con apetito insaciable de grandes titulares, lo que a la vista de los críticos del presidente Trump argumentarán un rotundo fracaso para el líder republicano. Sin embargo, quizás habrá esperar para confirmar si todo es humo o hay algo de sustancia en esas floridas declaraciones.
Una pista o más bien un indicador cuantificable serán los posibles acuerdos comerciales que los altos ejecutivos que acompañaron la presidente estadounidense puedan cerrar con las empresas estatales chinas, todas controladas por el Partido Comunista.
Mientras tanto tendremos que conformarnos con estos mesurados anuncios de consensos sobre «importantes asuntos bilaterales y globales» como señala la prensa estatal china.
«Hemos alcanzado importantes entendimientos comunes sobre el mantenimiento de lazos económicos y comerciales estables, la ampliación de la cooperación práctica en diversos campos y la atención adecuada a las preocupaciones mutuas», declaró Xi, según Xinhua. Según este mismo medio estatal chino «ambas partes también acordaron fortalecer la comunicación y la coordinación en asuntos internacionales y regionales, según el líder chino».
«Mientras el presidente Trump aspira a que Estados Unidos vuelva a ser grande, yo me dedico a guiar al pueblo chino hacia la revitalización nacional», afirmó el líder comunista chino, haciendo hincapié en la idea que ambas potencias pueden convivir sin chocar.
Sobre la cuestión de Taiwán, el portavoz chino Wang Yi señaló el viernes en la rueda de prensa que este tema fue uno de los puntos clave de la reunión entre ambos mandatarios. Reiteró la posición del régimen de Pekín, afirmando que durante la reunión, «China percibió que Estados Unidos comprende la postura china, da importancia a sus preocupaciones y, al igual que la comunidad internacional, no reconoce ni acepta la independencia de Taiwán».
Respecto a la situación en Oriente Medio, Wang declaró que China sostiene que, «sobre la base del mantenimiento del alto el fuego, el estrecho de Ormuz debe reabrirse lo antes posible», y al mismo tiempo consideró que «la solución fundamental a los problemas relacionados con el estrecho reside en la consecución de un alto el fuego permanente e integral».
Por su parte, Moscú estuvo atento de lo que sucedía en Pekín y el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró a la prensa que la próxima visita del presidente ruso Vladimir Putin a China será «una buena oportunidad para intercambiar opiniones sobre los contactos que se han producido entre chinos y estadounidenses».
«Cuando (EE.UU. y China) entablan un diálogo directo al más alto nivel... dichos contactos, por supuesto, son objeto de especial atención y análisis para todos los países, incluido el nuestro», afirmó Peskov en declaraciones recogidas por CNN.
Por su parte, según informó Reuters, la portavoz del Fondo Monetario Internacional, Julie Kozack, declaró que el organismo «celebra el diálogo positivo inicial entre los líderes chinos y estadounidenses, y añadió que reducir la tensión y la incertidumbre entre las dos mayores economías del mundo es beneficioso para el mundo».
«Como las dos potencias más importantes del mundo, la paz, la estabilidad y la cooperación práctica entre China y Estados Unidos influyen profundamente en el panorama estratégico global, el desarrollo económico mundial y la prosperidad y estabilidad de la comunidad internacional», señaló al Global Times Wu Xinbo, decano del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Fudan.