El presidente de EE.UU. Donald Trump abordo del Air Force One tras si visita a China
Trump está convencido de poder alinear La Habana con Washington y alejarla de la histórica órbita rusa y china
Trump ha sido tajante: «Creo que le vamos a dar un vuelco», refiriéndose a Cuba.
el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha mostrado bastante optimista este viernes sobre un posible cambio de rumbo político en Cuba.
Durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, el mandatario estadounidense ha recalcado estar convencido de que su gobierno logrará que el Gobierno cubano termine alineándose con Washington, distanciándose así de la influencia de potencias rivales históricas como China o Rusia.
Trump ha sido tajante: «Creo que le vamos a dar un vuelco», refiriéndose a Cuba.
Durante la entrevista, Trump no ha parado de elogiar a su Secretario de Estado, Marco Rubio, destacando su papel clave en el diseño de las recientes acciones diplomáticas y políticas dirigidas hacia La Habana.
Este optimismo coincide con un momento de máxima tensión, marcado por el bloqueo petrolero que Washington impuso a la isla el pasado mes de enero, una medida adoptada tras la captura en Caracas del expresidente venezolano Nicolás Maduro y que tiene a la isla en jaque.
Acabar con la influencia oriental en el Caribe
Trump durante toda la entrevista se ha mostrado también confiado en limitar la influencia geopolítica de sus adversarios y a la vez aliados de Cuba sobre la isla, tras ser consultado por la sorpresiva visita a La Habana del director de la CIA, John Ratcliffe.
Según un comunicado oficial de la agencia de inteligencia, Ratcliffe se trasladó a la capital cubana para mantener conversaciones directas con altos mandos del Ministerio del Interior y de los servicios de inteligencia de la isla, abordando temas críticos como la seguridad regional, la cooperación en inteligencia y la grave crisis económica que atraviesa Cuba.
Los encuentros bilaterales en La Habana incluyeron reuniones también con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y con Raúl Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro y actual asesor de seguridad del gobierno cubano.
Esta inesperada reunión con la inteligencia estadounidense se produce de forma paralela con las filtraciones de la prensa local, que apuntan a que la justicia de EE.UU. podría estar preparando un caso penal contra el propio Raúl Castro por el derribo de las avionetas en 1996, un incidente en el que murieron cuatro aviadores voluntarios de la organización Hermanos al Rescate.