Un residente local camina junto a un centro comercial dañado tras los ataques rusos en Kiev
Alemania y Noruega convocan al embajador ruso por las amenazas contra el personal diplomático en Kiev
Moscú anunció el lunes una campaña de bombardeos contra los centros de mando y las empresas de la industria militar en la capital ucraniana
El Gobierno alemán y el noruego ha convocado este martes a sus respectivos representes diplomáticos rusos en protesta por las «amenazas» al personal diplomático extranjero en Kiev y los últimos ataques contra la capital ucraniana.
Berlín ha citado al embajador Serguéi Nechaev, a quien transmitió que no se dejará intimidar por amenazas, después de que Moscú anunciara la víspera una campaña de bombardeos contra los centros de decisión en Kiev y conminara al personal diplomático a abandonar la capital ucraniana.
«Ataques contra hospitales, escuelas y estudios de televisión alemanes, así como llamados a nuestra embajada para abandonar Kiev: Rusia apuesta por las amenazas, el terror y la escalada. Por eso hoy hemos convocado al embajador ruso», ha escrito el Ministerio alemán de Exteriores en su cuenta de la red social X.
El departamento que dirige Johann Wadephul recalcó que Exteriores ha dejado claro a Rusia a través de Nechaev que «no nos dejaremos intimidar por amenazas y seguiremos apoyando firmemente a Ucrania».
Noruega ha hecho lo propio. «Convocamos al embajador Nikolay Viktorovich para protestar contra las amenazas expresadas contra personal extranjero en Ucrania que Rusia ha hecho en los últimos días», señaló en un comunicado el ministro de Exteriores noruego, Espen Barth Eide.
En la reunión, el jefe de la diplomacia noruega también condenó los «violentos ataques de Rusia contra Kiev del fin de semana». «Rusia ha realizado amplios ataques con drones, además de usar por primera vez el misil Oréshnik contra Kiev. Es inaceptable», apuntó.
Moscú anunció el lunes una campaña de bombardeos contra los centros de mando y las empresas de la industria militar en Kiev en respuesta al reciente «ataque sangriento» contra una residencia estudiantil en la región ocupada de Lugansk, donde habrían fallecido 21 personas, según el Kremlin.
En este sentido instó a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático a abandonar la capital, algo a lo que los europeos se niegan al recalcar que Moscú no logrará dividirlos frente a Ucrania.
Rusia hizo esta advertencia un día después del ataque masivo con drones y misiles –incluido el hipersónico Oréshnik– contra Kiev en el que murieron dos personas y resultaron heridas otras 92, según el último recuento del Servicio Estatal de Emergencias (DSNS) ucraniano.
En ese ataque los estudios de televisión de la Primera Cadena Pública de Alemania, ARD, resultó parcialmente destruido, y también las oficinas de Deutsche Welle (DW) resultó dañado, a lo que aludió este martes el Ministerio de Exteriores alemán en su menaje de condena.