Trump exige que Irán entregue su uranio enriquecido a Estados Unidos para destruirlo
Trump exige que Irán entregue su uranio enriquecido a Estados Unidos para destruirlo
La Casa Blanca acelera las negociaciones con Teherán para cerrar un acuerdo que ponga fin al conflicto, mientras el presidente insiste en que la República Islámica «nunca obtendrá» un arma nuclear
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló este lunes la presión sobre Irán al asegurar que las reservas de uranio enriquecido de la República Islámica deberán ser entregadas a Washington para su destrucción como parte del futuro acuerdo que ambas partes negocian para poner fin al conflicto.
«El uranio enriquecido (¡polvo nuclear!) será entregado de inmediato a los Estados Unidos para ser repatriado y destruido o, preferiblemente —en conjunto y en coordinación con la República Islámica de Irán—, destruido in situ o en otra ubicación aceptable», afirmó Trump en un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social.
El mandatario norteamericano no detalló el mecanismo concreto para ejecutar el proceso, aunque sí precisó que deberá contar con la supervisión de la Comisión de Energía Atómica, o su equivalente, que actuaría como «testigo» de la destrucción del material nuclear iraní.
Las declaraciones llegan en un momento decisivo de las conversaciones entre Washington y Teherán. Estados Unidos e Irán han intensificado en los últimos días los contactos diplomáticos y ultiman los detalles de un posible pacto con el que ambas partes aspiran a cerrar la actual escalada bélica. La Casa Blanca confía en que el acuerdo pueda sellarse en los próximos días, si bien las autoridades iraníes rebajaron este lunes las expectativas y negaron que el entendimiento sea inminente.
Según diversas filtraciones publicadas en la prensa estadounidense, el acuerdo contemplaría la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones económicas sobre Irán. Sin embargo, el denominado dossier nuclear quedaría aplazado para una fase posterior de las negociaciones, una posibilidad que ha despertado recelos entre varios senadores republicanos próximos a Trump.
Consciente de esas críticas dentro de su propio partido, el presidente estadounidense dedicó parte de la jornada a reafirmar su postura sobre el programa atómico iraní. «Irán nunca obtendrá un arma nuclear», aseguró durante los actos del Día de los Caídos celebrados en el Cementerio Nacional de Arlington, en las afueras de Washington, donde rindió homenaje a los 13 soldados estadounidenses muertos en el conflicto con la República Islámica.
Ya este domingo, un funcionario de la Administración Trump había adelantado a la cadena CBS que Irán había aceptado en principio desprenderse del uranio altamente enriquecido, aunque sin ofrecer detalles adicionales sobre el procedimiento.