Estado en el que quedó el minibús atropellado por el tren este martes en Bélgica
El emotivo gesto con la joven muerta en el autobús atropellado por un tren: «Siempre tenía una sonrisa»
Los vecinos de la joven que acompañaba a estudiantes con necesidades especiales recaudaron 20.000 euros para sufragar los gastos del funeral
Es una lástima que el amor de tu vecindad tenga que destaparse a título póstumo. Sin embargo, este hecho no quita un ápice de valor a la joven que este martes falleció al viajar en el minibús que fue arrollado por un tren en la localidad belga de Buggenhout.
El minibús accidentado trasladaba a siete jóvenes estudiantes de secundaria a un centro de educación especial. Con ellos viajaba una joven de 27 años que procuraba el bienestar de los chavales. «Con corazón y dedicación, se aseguraba cada día de que todos llegaran a su destino sanos y salvos y con una sonrisa», explicaba su familia según cuenta el periódico Le Soir.
Por desgracia, el martes esa sonrisa se apagó para siempre después de que, por motivos que todavía se están investigando, el minibús en el que viajaba cruzó una vía de tren en el momento en el que el semáforo se encontraba en rojo y con las barreras bajadas.
Resultado de este accidente, cuatro personas murieron en el acto: el conductor, dos estudiantes de 12 y 15 años y la joven que cada día acudía con ellos al centro educativo.
«Muchos la conocían como una auxiliar de autobús fantástica y muy cariñosa. Con gran dedicación, se aseguraba cada día de que todos llegaran sanos y salvos a su destino con una sonrisa», insistió su cuñado, «Siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás, pero lamentablemente, no tenía recursos económicos. Por lo tanto, no contaba con ahorros para cubrir los elevados gastos de su funeral».
Por esas dificultades económicas, este familiar inició una campaña de recaudación de fondos el mismo día en que la joven falleció.
Cuán grande fue su alegría y, sobre todo, satisfacción cuando comprobó que para las seis horas de haber iniciado la campaña, su familia ya contaba con 20.000 euros para sufragar los gastos de funeral. Y esta cantidad había sido aportada por nada más y nada menos que 900 personas, lo que da una muestra del profundo amor y agradecimiento que extendió esta joven cuidadora.