Control policial en la frontera con Francia con motivo de la reunión del G7 en Biarritz (Francia) en 2019
Bruselas alerta del abuso de fronteras internas dentro del Espacio Schengen
Un total de 9 países, entre ellos Francia, mantienen cierres fronterizos desde hace más de un año
Francia aprovechó la pandemia del Covid-19 para cerrar la frontera con España y desde entonces ha mantenido cierres puntuales y controles con la excusa del riesgo terrorista. Hace tiempo que abrió las fronteras principales, pero todavía mantiene controles en algunos puestos de carreteras más pequeñas.
Es solo uno de los ejemplos del mantenimiento de fronteras internas dentro del espacio Schengen a pesar de que éste se creó para permitir el libre paso de personas dentro de la Unión Europea y otros países de alrededor como Suiza.
Por eso, la Comisión Europea ha pedido este martes que se eliminen de forma progresiva y se propongan alternativas en pasos fronterizos internos de un total de nueve países europeos. En concreto se trata de Austria, Dinamarca, Alemania, Italia, los Países Bajos, Noruega, Eslovenia, Suecia y la propia Francia, que mantienen controles fronterizos desde hace más de un año.
«Los dictámenes emitidos hoy evalúan la necesidad y la proporcionalidad de los controles en las fronteras internas notificados, así como las medidas alternativas y atenuantes disponibles adoptadas por los Estados miembros para limitar las consecuencias negativas en los viajes transfronterizos», ha explicado la Comisión en un comunicado.
También ha recordado que existen «alternativas más eficientes y efectivas», como los controles policiales no sistemáticos o las tecnologías de identificación biométrica móvil y seguimiento de vehículos, y ha recomendado que los nueve Estados miembros afectados «trabajen para eliminar progresivamente» estos controles internos «haciendo pleno uso de las medidas alternativas disponibles y de la cooperación regional», explica la Comisión Europea.
Esta advertencia coincide casualmente con el endurecimiento de las fronteras externas de la Unión Europea acordado la pasada madrugada entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.
Una vez que se apliquen estas nuevas medidas, será más fácil impedir la entrada de inmigrantes irregulares procedentes de otros países. Incluso, entre las medidas acordadas se encuentra la apertura de centros de retorno en terceros países a los que pueden ser expulsados los inmigrantes irregulares de Europa.
No obstante, también coincide, sobre todo en el caso de Francia, con la regularización masiva acordada por España y que ha extendido el temor en Europa a que parte del más de medio millón de inmigrantes irregulares legalizados en España intenten trasladarse a otros países de la Unión Europea aprovechando precisamente el espacio Schengen.