Helicópteros militares durante unas maniobras
Los Veintisiete se abren a que cualquier Ejército pueda atravesar la UE en respuesta a una agresión en 72 horas
Iniciarán negociaciones con el Parlamento Europeo para que la posibilidad sea real antes de que acabe el año
Los embajadores de los Veintisiete estados miembros en la Unión Europea ha acordado este miércoles iniciar las negociaciones con el Parlamento Europeo para agilizar la movilidad militar de manera que en 72 horas cualquier Ejército de los estados miembros puedan responder a una petición de ayuda de otro Estado.
La idea es agilizar los permisos para que cualquier destacamento militar nacional pueda atravesar las fronteras o acceder a otro país de forma casi inmediata.
«En un entorno de seguridad cada vez más impredecible, la capacidad de desplegar personal y equipo militar con rapidez en toda Europa es esencial para nuestra seguridad y defensa colectivas. Estamos cumpliendo este objetivo a un ritmo sin precedentes, respondiendo con urgencia y determinación al llamamiento de los líderes de la UE», ha afirmado el ministro de Defensa de Chipre, país que ostenta la presidencia de la Unión Europea este semestre, Vasilis Palmas.
Con la propuesta de negociación del Consejo Europeo, éste podría activar la respuesta de movilidad militar con o sin propuesta de la Comisión, en un plazo de 72 horas tras la solicitud de uno o más Estados miembros.
Además, el Consejo Europeo quiere asegurarse de que los miembros de la OTAN que no pertenecen a la UE sean plenamente tenidos en cuenta en el marco del reglamento de movilidad militar, reforzando así la movilidad militar como un área emblemática de la cooperación UE-OTAN.
Este proceso de negociación se ha iniciado en un momento especialmente delicado en el que algunos miembros de la Unión Europea como Letonia o Rumanía están sufriendo la incursión e, incluso, la explosión de drones manipulados telemáticamente por Rusia, lo que ha hecho saltar las alarmas en Bruselas.
Eso sí, primero el Parlamento Europeo tendrá que aprobar su posicionamiento y decretar un grupo negociador para que comiencen unas negociaciones que, según lo previsto en la propuesta inicial de la Comisión Europea, deberían concluir antes de que acabe el año.