Vista aérea de un cartel con la propaganda de los dos finalistas de las elecciones presidenciales de Colombia
Colombia regresa a las urnas para confirmar el giro a la derecha o pisar el acelerador hacia la izquierda
El presidente saliente, el izquierdista Gustavo Petro, tras la derrota de su candidato en primera vuelta, ha intentado sembrar la idea de un fraude electoral
Esto domingo los colombianos regresan a la urnas tras haber seleccionado como finalistas de la contienda presidencial a Abelardo de la Espriella por la derecha y a Iván Cepeda por la izquierda.
En la primera vuelta, el 31 de mayo, el abogado De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 10,3 millones de votos (43,78 %), mientras que el activista Cepeda, del Pacto Histórico, fue segundo con 9,7 millones (40,98 %), un resultado que intensificó la disputa por apoyos para ganar en la segunda vuelta.
Cepeda, que representa la continuidad del Gobierno de Gustavo Petro, pasó de liderar las encuestas en la primera vuelta a quedar relegado en las preferencias del electorado en hasta siete puntos de cara a la votación de este domingo.
El candidato oficialista se empantanó al menos una semana poniendo en duda los resultados de la primera vuelta, pero luego dio por bueno el escrutinio. Sin embargo, Petro que se ha convertido en un lastre para su campaña sigue insistiendo con el fantasma del fraude.
El viernes, le mandatario izquierdista pidió que el escrutinio de la segunda vuelta presidencial se realice con «máxima vigilancia ciudadana» y solicitó recuperar mecanismos de transparencia electoral que, según aseguró, fueron eliminados de la publicación digital de documentos electorales.
Aunque Cepeda se desmarcó de la estrategia de cuestionar la transparencia del proceso electora no logró cerrar alianzas con algunos excandidatos de centro. Mientras el exaspirante presidencial Sergio Fajardo optó por mantenerse al margen de la contienda, la exalcaldesa de Bogotá y excandidata presidencial Claudia López se sumó a última hora a la campaña de Cepeda.
conquistado a parte de la clase media
La campaña de De la Espriella, llamado 'el Tigre' por sus seguidores y novato en la política, adoptó en cambio un tono festivo con el que impuso su discurso en las redes sociales y parece haber conquistado a parte de la clase media, la misma que hace cuatro años fue decisiva para la victoria de Petro.
Ni siquiera los intentos de la campaña de Cepeda de prohibir mediante acciones judiciales el uso de la camiseta de la selección colombiana de fútbol a De la Espriella y sus seguidores, y lo mismo con los símbolos patrios que son la base de su discurso, afectó al candidato de derecha.
Otro dato relevante es que esta vez no hubo debates presidenciales porque cada uno de los candidatos se encargó de poner condiciones para no asistir, pero De la Espriella sacó provecho del manejo de temas económicos de su compañero de fórmula a la Vicepresidencia, el académico José Manuel Restrepo, mientras que la senadora indígena Aída Quilcué, número dos de Cepeda, tuvo pocas apariciones en medios, sin aportar mucho a la campaña.
Inspirado por la figura de Donald Trump y el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, De la Espriella también defiende el porte de armas y la construcción de megacárceles. Estas medidas calan en una parte del país cansado de la inseguridad y descontento con el primer gobierno de izquierda liderado por Petro.
El mandatario y también exguerrillero intentó sin éxito negociar el desarme de las organizaciones ilegales en los últimos cuatro años. Lejos de firmar la paz, las organizaciones aprovecharon los diálogos para fortalecer sus filas, según analistas.
Por el contrario De la Espriella quiere el fin de cualquier diálogo y promete dos opciones para los «bandidos»: la «cárcel» o terminar en «una bolsa de plástico».
Duelo de presidentes
Un ingrediente adicional ha sido la participación en la campaña del presidente Petro, aunque no lo reconozca, y más inusual aún la de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Petro ha manifestado en discursos y en mensajes en X su apoyo a la continuidad de un Gobierno de izquierda y rechazó el resultado de la primera vuelta, lo que acabó perjudicando la candidatura de Cepeda.
Las denuncias contra Petro por intervenir en política desembocaron en un inusual y fallido intento de la presidenta de la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, Gloria Arizabaleta, de suspenderlo provisionalmente hasta después de las elecciones.
Trump, por su parte, prometió el 10 de junio que Colombia contará «con el apoyo y la fuerza total» de Estados Unidos si gana De la Espriella, admirador del republicano. Al respecto Petro criticó este apoyo y le pidió «no intervenir» en una decisión que es de «el pueblo de Colombia».