El Presidente de los Estados Unidos de América habla en una rueda de prensa
Trump envía a talleres el Air Force One catarí para que lo blinden contra cualquier tipo de ataque
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no se siente seguro en el fabuloso avión que le regaló Qatar. Al menos, eso es lo que le han transmitido sus servicios de seguridad y las razones que explican que abordara el Air Force One clásico, en la cumbre de la OTAN en Turquía durante un obligado «trasbordo».
Demasiados puntos vulnerables para un ataque terrorista han forzado a la Casa Blanca a reacondicionar el Boeing que estos días descansa en un hangar para dejarlo más nuevo de lo que estaba, pero con un blindaje superior.
Trump no parece preocupado y en declaraciones sobre este tema aseguró que el avión, su avión, pronto estará «al máximo de su capacidad».
El regalo qatarí no cuenta con todas las medidas defensivas que el anterior Air Force One tenía. Lo más destacable sería la carencia de un sistema de defensa antimisiles.
Cuando un reportero, que viajaba en el pequeño grupo de periodistas en la caravana presidencial, preguntó a Trump por las medidas de seguridad del avión, él respondió: «Bueno, tiene mucho, y usted sabe que tiene mucha capacidad, pero según tengo entendido, en aproximadamente un mes, estará al máximo», pero el presidente estadounidense no dejó claro a qué medidas específicas se refería.
A principios de este mes el periódico The New York Times publicó las medidas defensivas con las que el Boeing no contaba, entre ellas la capacidad antimisiles. Tan solo 24 horas después, los periodistas involucrados en el artículo recibieron una citación para testificar ante un jurado federal por una investigación sobre filtración.
La donación qatarí, un avión de aproximadamente 14 años de antigüedad, fue sometido a un proceso costoso para poder transformarse en el Air Force One del presidente Trump. Estos aviones cuentan con servicios muy costosos para garantizar la seguridad del mandatario, como defensas antimisiles y un cableado reforzado para protegerlo de un pulso electromagnético en caso de un ataque nuclear.
Aunque el Servicio Secreto aconsejara a Trump no viajar en el nuevo avión por razones de seguridad, este se mantuvo firme en su posición de viajar a Turquía a la cumbre de la OTAN. Eso sí, tuvo que hacer transbordo para garantizar siu seguridad.
En lista de espera de fabricación hay dos aviones Boeing cuya entrega se ha retrasado considerablemente. Hasta que se concreten todos, Washington tendrá que conformarse con el «anticuado» Air Force One y el «inseguro» regalo qatarí.