El presidente estadounidense Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca
Trump insiste en su guerra contra los periodistas del 'The New York Times' y pide sus registros telefónicos y de sus familias
La Administración republicana insiste en que los periodistas que filtraron la falta de seguridad del Air Force One, regalado por Qatar, expongan a sus fuentes
La relación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con cierta parte de la prensa es difícil. Los roces entre The New York Times y Trump se agudizaron tras la publicación de un artículo en el que exponían la falta de contramedidas defensivas del Boeing 747-8 regalado por Qatar, entre estas, un sistema antimisiles.
Poco después de la publicación, los periodistas responsables del artículo fueron citados por la Administración Trump con la intención de que declararan ante un jurado federal en Manhattan. Por su parte, el rotativo neoyorquino denunció las acciones del Gobierno estadounidense.
«Nuestros periodistas reportan los hechos y defienden el derecho del público estadounidense a saber cómo funciona su Gobierno y cómo se utilizan los impuestos que pagan», denunció David McCraw, el principal abogado de la redacción de The New York Times.
La Casa Blanca manifestó que su objetivo no son los periodistas, sino aquellos que «filtran información clasificada».
Antes de la publicación del artículo que cuestionaba la seguridad del nuevo Air Force One, un alto cargo de la Oficina Federal de Investigación (FBI) pidió a un periodista y a un editor jefe del The New York Times que retrasaran la publicación del artículo por asuntos de seguridad nacional.
La Administración Trump ha solicitado los registros telefónicos de los involucrados en el artículo e incluso de la madre de uno de los periodistas y de los cónyuges de dos de ellos.
«Dos de las citaciones solicitan documentos a partir del 1 de enero de 2026, mucho antes de los hechos que supuestamente constituyen la base de la investigación del Departamento de Justicia», comentaron los abogados de los investigados.
Ante esta caza de brujas, el pasado miércoles, el New york Times presentó una moción para anular las citaciones judiciales, al considerar que «violan los derechos constitucionales del Times y de sus periodistas». Y alegaron que acudirán a los tribunales para «defender el derecho de nuestros periodistas a informar libremente sobre la administración y a ofrecer al público historias relevantes».
No es la primera vez que Trump entra en guerra con los medios estadounidenses. En mayo, la Comisión para Igualdad de Oportunidades en el Empleo demandó al periódico por no ascender a un cualificado empleado varón y blanco debido a su raza y sexo. El mes pasado les denunció por una supuesta publicación falsa sobre la situación en Irán.
El medio no ha temido responder, y en muchas ocasiones ha usado las mismas armas contra el presidente de los Estados Unidos. En diciembre de 2025 demandó al Pentágono por una serie de restricciones para la prensa, que calificó de «violar» la Primera Enmienda de la Constitución de Estrados Unidos.