Imagen de archivo de Giorgia Meloni y Pedro Sánchez
Meloni, tras la entrada en Ceuta: «Proteger nuestras fronteras, detener traficantes y garantizar repatriaciones efectivas"
Miles de personas acceden a la ciudad autónoma a nado y a pie bordeando el espigón, lo que ha llevado a Giorgia Meloni a sopesar restricciones en el espacio de libre circulación
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, confirmó este jueves que su Gobierno analiza la adopción de «medidas extraordinarias» destinadas a reforzar la protección de las fronteras. Entre las posibilidades planteadas figura incluso la suspensión del espacio Schengen con España, una opción que el Ejecutivo italiano ha puesto sobre la mesa después de los acontecimientos registrados en Ceuta.
Meloni se pronunció mediante un mensaje difundido en sus redes sociales, donde expresó su preocupación por la situación y vinculó lo ocurrido con los riesgos que, a su juicio, plantea la inmigración irregular para el conjunto de Europa. «Las imágenes procedentes de Ceuta son impactantes y demuestran, una vez más, que la inmigración ilegal descontrolada representa una amenaza real para la seguridad de las fronteras europeas», escribió la dirigente italiana.
La primera ministra explicó asimismo que había mantenido una reunión con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, con el objetivo de examinar la situación y estudiar las posibles respuestas del Gobierno. Según detalló, se están «convocando a los organismos pertinentes y, tras estas reuniones, estamos preparados para intervenir, incluso con medidas extraordinarias para proteger nuestras fronteras y garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España».
De este modo, Meloni situó la eventual interrupción de la libre circulación entre ambos países entre las alternativas que estudian las autoridades italianas. La jefa del Gobierno insistió además en que su Ejecutivo mantendrá su actual política frente a la inmigración irregular y aseguró que no modificará la línea seguida hasta ahora.
«No cederemos ni un ápice en materia de inmigración ilegal: proteger nuestras fronteras, detener a los traficantes de personas y garantizar repatriaciones efectivas seguirá siendo la política de este Gobierno», afirmó Meloni en el mismo mensaje.
Antes de estas declaraciones, fuentes del Ejecutivo italiano ya habían señalado que se estaba «considerando la suspensión de la aplicación del Tratado de Schengen». La posibilidad, por tanto, había comenzado a ser evaluada por el Gobierno antes de que la primera ministra confirmase públicamente que se encuentran en estudio distintas medidas de carácter extraordinario.
La propuesta recibió también el respaldo del ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani. El jefe de la diplomacia mostró su apoyo a la labor desarrollada por Piantedosi al frente del Ministerio del Interior y defendió expresamente la posibilidad de interrumpir el espacio Schengen con España.
«Estoy a favor de cerrar el espacio Schengen con España y tengo plena confianza en el trabajo del ministro Piantedosi. La inmigración irregular y descontrolada supone un peligro para la seguridad nacional», manifestó Tajani en una publicación difundida a través de X.
El ministro de Asuntos Exteriores relacionó directamente esta eventual decisión con las medidas de regularización impulsadas recientemente por el Ejecutivo español. Sin embargo, Tajani equiparó de manera errónea ese procedimiento con la concesión de la ciudadanía española, pese a que la regularización actualmente en marcha no contempla ese reconocimiento.
«Las imágenes procedentes de Ceuta muestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de conceder la ciudadanía española, y por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes ilegales es profundamente errónea y fomenta la trata de personas», añadió el titular de Exteriores.
No obstante, el proceso iniciado en España no supone la entrega de la ciudadanía a las personas afectadas, aunque Tajani presentó ambas cuestiones como si formaran parte de una misma medida. Su declaración se produjo en paralelo al respaldo expresado al ministro del Interior y a la posibilidad de restablecer controles fronterizos con España.
La eventual suspensión de las garantías de libre circulación previstas en el Tratado de Schengen implicaría recuperar temporalmente los controles en las fronteras entre Italia y España. Se trata de un mecanismo contemplado de forma excepcional por la normativa comunitaria cuando un Estado considera necesario salvaguardar su seguridad interior.