Fundado en 1910
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi

La primera ministra de Japón, Sanae TakaichiEFE

Japón blinda sus principios antinucleares en el aniversario de Hiroshima pese al creciente debate sobre su defensa

La primera ministra, Sanae Takaichi, reafirma el rechazo a las armas nucleares en el 81 aniversario del bombardeo atómico, aunque admite que el deterioro de la seguridad regional obliga a analizar el contexto internacional

El Gobierno de Japón ha reafirmado este miércoles su compromiso con los Tres Principios No Nucleares durante la conmemoración del 81 aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima, en un momento en el que el debate sobre el papel de la disuasión nuclear ha cobrado fuerza por el deterioro del entorno de seguridad en Asia-Pacífico.

La primera ministra, Sanae Takaichi, aseguró desde Hiroshima que el Ejecutivo mantiene intacta su política de no poseer, fabricar ni permitir la introducción de armas nucleares en territorio japonés. Recordó además que Japón sigue siendo el único país que ha sufrido ataques atómicos en una guerra y defendió que esa experiencia histórica le obliga a liderar los esfuerzos internacionales por un mundo libre de este tipo de armamento.

Antes de intervenir en la ceremonia oficial, la jefa del Gobierno mantuvo un encuentro con varios supervivientes de las bombas atómicas, conocidos como hibakusha, para escuchar sus testimonios. Posteriormente reiteró su voluntad de impedir que una tragedia similar vuelva a repetirse.

Sin embargo, Takaichi evitó cerrar la puerta al debate estratégico sobre el futuro de la seguridad nacional. Preguntada por la próxima conferencia de revisión del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, prevista para noviembre en la ONU, señaló que Japón deberá valorar su posición teniendo en cuenta la evolución del contexto internacional y el incremento de las amenazas en la región.

Una escena en Hiroshima después de las 11:00 del 6 de agosto de 1945

Una escena en Hiroshima después de las 11:00 del 6 de agosto de 1945

Sus declaraciones llegan cuando el Ejecutivo prepara una revisión de los principales documentos de seguridad nacional. El proceso ha despertado dudas sobre si los tradicionales principios antinucleares permanecerán inalterables, especialmente después de que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, defendiera recientemente abrir un debate «sin tabúes» sobre la estrategia nuclear del país.

La ceremonia se celebró en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, donde autoridades, familiares de las víctimas y representantes internacionales guardaron un minuto de silencio a las 8.15 de la mañana, la misma hora en la que el 6 de agosto de 1945 explotó la bomba atómica lanzada por Estados Unidos. Se calcula que el ataque causó alrededor de 140.000 muertos antes de finalizar ese año.

Uno de los aspectos más llamativos del acto fue la ausencia, por primera vez, del embajador estadounidense en Japón, George Glass, quien tampoco acudirá a la conmemoración de Nagasaki. La representación de Washington quedó en manos del número dos de la embajada, Aaron Snipe.

Aunque no explicó los motivos de su decisión, Glass difundió un mensaje en el que destacó que Hiroshima y Nagasaki representan tanto un símbolo de paz como un recordatorio de la importancia de la alianza entre Estados Unidos y Japón para preservar la estabilidad y la libertad en la región.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas