William Lai, presidente de Taiwán
El «anómalo» ciberataque que sufrió Taiwán estaría vinculado a una «fuente extranjera», según revela una empresa israelí
La investigación indicó que los ciberdelincuentes emplearon un enfoque híbrido de operaciones manuales con ataques asistidos por agentes de IA
la empresa de ciberseguridad israelí, Dream, detalló que los autores del ciberataque del pasado mes de julio –calificado de «anómalo»– contra agencias gubernamentales taiwanesas utilizaron agentes de IA de código abierto para crear una herramienta de pirateo autónoma que se comportaba como un equipo cibernético coordinado.
La investigación indicó una clara «fuente extranjera» dado a que los ciberdelincuentes emplearon un enfoque híbrido de operaciones manuales con ataques asistidos por agentes de IA como Open Claw.
La empresa –que detectó la intrusión– no atribuyó el ataque a un grupo específico, aunque afirmó que el uso del chino simplificado en las comunicaciones internas relacionadas con el ciberataque implicaban que probablemente los responsables estuvieran conectados con China.
A pesar de que Taiwán no ha dirigido ninguna acusación contra China, el periódico Financial Times informó de que se sospechaba de ciberdelincuentes vinculados al gran asiático.
La Agencia de Defensa de Taiwán (MDA) y las autoridades chinas no hicieron comentarios sobre el informe del Financial Times.
Dream afirmó que por el ataque se vieron comprometidas «al menos 85 cuentas de usuarios gubernamentales, donde se extrajeron más de 2.500 registros de personal antes de extender el ataque a la agencia de seguridad nuclear de Taiwán y al menos a siete empresas energéticas».
La «guerra híbrida» china mantiene una notable presión en la isla. Los ciberataques chinos contra las infraestructuras taiwanesas aumentaron un 6 % en 2025 con respecto al año anterior, lo que supone unos 2,63 millones de ataques diarios, según informó la MDA.
La ciberdelincuencia asistida por IA lleva años creciendo. Se ha intensificado drásticamente en los últimos meses después de que los principales laboratorios lanzaran modelos –como Anthropic’s Mythos– que pueden realizar rápidamente labores de reconocimiento, identificar vulnerabilidades y aprovecharlas, recogió Reuters.
Cris Thomas, trabajador en la empresa de seguridad de código Semgrep, advirtió que «todavía hay un ser humano involucrado. Alguien tuvo que elegir a quién atacar, establecer un objetivo y darle instrucciones» afirmó a Reuters. «No es totalmente autónomo. Había un operador capacitado a cargo que se encargó de eso».