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Scott Bessent, Secretario del Tesoro de los EE.UU.Kent Nishimura / AFP

EE.UU. impone restricciones a la filial del banco estatal egipcio Misr en los Emiratos Árabes para presionar a Irán

El Departamento del Tesoro impedirá el acceso al sistema financiero de Estados Unidos a la filial del banco estatal egipcio Misr en los Emiratos Árabes, entidad a la que acusa de mantener intercambios financieros con el régimen de Irán, informó a la AFP un funcionario estadounidense este viernes.

Se trata de la primera medida concreta que toma el gobierno de Donald Trump después de que a principios de la semana el secretario del Tesoro, Scott Bessent, amenazó con aislar económicamente a Irán, seis meses después de iniciada la guerra.

En la práctica, la resolución impedirá que la filial emiratí de Misr, el segundo banco de Egipto, utilice el dólar en sus transacciones diarias.

El Banco Central de Egipto indicó que está «en contacto» con las autoridades estadounidenses por estas medidas, que se circunscriben a las transacciones en los Emiratos Árabes sin que alcancen «a ninguna de las instituciones del sector bancario egipcio».

La medida se anuncia en momentos en que Washington ha reforzado su paquete de sanciones contra Irán, incluyendo sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo.

«Quienes le facilitan las cosas a Irán no pueden seguir teniendo acceso al dólar ni al sistema financiero global», señaló Bessent en un comunicado. El banco Misr EAU «aprendió esto por las malas, y hoy damos el primer paso para exigirle responsabilidades por su continuo apoyo al régimen iraní», añadió.

El tema de la presión económica sobre Irán figurará en la agenda de la próxima cumbre del G20, que se celebrará en Miami (Estados Unidos) a mediados de diciembre.

Aunque Irán ha denunciado estas políticas como «condenadas al fracaso», el propio presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció que su país se enfrenta a «numerosas dificultades económicas».

En el centro del conflicto se encuentra el estratégico estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba una quinta parte de los hidrocarburos del mundo.

Teherán lo mantiene prácticamente bloqueado desde hace seis meses, lo que ha provocado un aumento vertiginoso de los precios del petróleo.