Ulrich Siegmund, el favortio de las elecciones, llega a votar en la moto y fetiche que le ha acompañado en campaña
Sajonia-Anhalt acude en masa a votar mientras Afd cuenta las horas para proclamar su victoria
Ulrich Siegmund, el favorito y candidato de Alternativa para Alemania (AfD), fue a votar en su motocicleta fetiche de campaña Simson Schwalbe
Algunos de los votantes que acuden este domingo a las urnas en el Instituto Hegel de Magdeburgo, situado no lejos de donde Alternativa para Alemania (AfD) cerró su campaña la víspera, depositaron sus papeletas con la «amenaza» del partido en mente mientras otros lo hicieron esperanza.
«En casa somos optimistas, pero tenemos un poco de miedo a que AfD llegue al poder», dijo Christoph, trabajador de la banca, al salir del centro escolar que alberga tres mesas electorales, y está situado en un barrio acomodado de Magdeburgo.
Christoph dijo que tenía muy claro a quién votar, pues su pareja es turca y está tratando de obtener la ciudadanía alemana, algo que podría complicarse si AfD logra la mayoría absoluta. «Hay que evitar el extremismo», apuntó por su parte Dirk, pediatra que acudió a votar con su mujer y dos nietas.
Axel, trabajador autónomo en el sector de la ingeniería, que deseaba una gran participación en los comicios para dar «legitimidad» al Ejecutivo que reemplace a la coalición que forman la Unión Cristianodemócrata (CDU) del primer ministro de Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, el Partido Socialdemócrata (SPD) y los liberales del FDP.
Siegmund llega a votar en una moto Simson
A unos 75 kilómetros al norte de Magdeburgo, en la turística población de Tangermünde, el candidato a primer ministro regional de AfD, Ulrich Siegmund, votó en la localidad donde vive con su familia, rodeado de sus partidarios y junto a su mujer, Julia, con la que llegó al colegio electoral un ciclomotor azul Simson Schwalbe.
Dicho vehículo, uno de los iconos de la Alemania comunista, se ha convertido en uno de los objetos fetiche de la campaña de Siegmund, que también se ha apoyado en el sentimiento de nostalgia hacia los tiempos de la República Democrática de Alemania (RDA).
Ante sus votantes y curiosos, Siegmund destacó que el «ambiente que se respira es sencillamente fantástico, uno de optimismo y esperanza» y «de renovación, de impulso hacia adelante», que es lo que necesita el país, añadió, y prometió «cerrar las brechas que nos separan» en Alemania entre este y oeste, y entre las diferentes ideologías.
Su principal rival, Schulze, votó en Magdeburgo junto a su esposa Kati, y dijo confiar, como otros votantes del instituto Hegel, en una gran participación. «El resultado definitivo no se conocerá hasta muy tarde en la noche, ya que hay una participación muy elevada del voto por correo», apuntó.
Según el último sondeo publicado el pasado jueves, AfD obtendría un 41 % de los votos, por lo que quedaría muy por delante de la CDU (23 %), La Izquierda (11,5 %), SPD (8,5 %) y Los Verdes (6 %), mientras que al resto de formaciones no superarían el 5 % necesario para lograr representación en el Parlamento regional.
Otros sondeos anteriores atribuían a AfD un 43 %, porcentaje que sí podría significar la mayoría absoluta.
Ante esas perspectivas de victoria para AfD, Axel decía «no estar contento», porque «es un partido con tendencias que están muy en el ecosistema de la extrema derecha», aunque es verdad «que tocan puntos, como la inmigración, cómo otros no hacen».
Sofía, tras salir del instituto Hegel con su marido e hija de corta edad, señaló que este domingo era importante votar a un partido al que se pueda echar del Gobierno a través del voto.