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Imagen de archivo de la Estación del Sur de Bruselas del pasado mayo, cuando fue desalojada por un paquete sospechosoMarius Burgelman / Zuma Press / Europa Press / ContactoPhoto

La policía belga investiga si el marroquí detenido en Bruselas con un Kalashnikov pertenece a la Mocromafia

Hace tiempo que la Mocromafia y las clanes balcánicos mantienen una guerra por el control del tráfico de drogas en la capital belga

La Policía Federal de Bélgica investiga para qué quería un arma de guerra, un Kalashnikov, el joven detenido el pasado jueves en la Estación del Sur (Gare du Midi) de Bruselas y no descarta que fuera a ser utilizada en la guerra de narcos que mantienen desde hace tiempo los integrantes de la Mocromafia con los clanes balcánicos y que ha registrado este verano un importante repunte del número de tiroteos en la capital belga.

El detenido ha resultado ser un marroquí de 23 años que había llegado a Bruselas procedente de Francia. En la bolsa que portaba transportaba un Kalashnikov, una de las armas de guerra más fáciles y eficaces. Sin embargo, según el periódico Le Soir, la Policía ha descartado que se tratara de un terrorista yihadista, por lo que investiga ahora si pertenece al mundo del narcotráfico.

Bélgica es uno de los países europeos más azotados por el narcotráfico. El puerto de Amberes, el segundo más grande de Europa, es también por el que más cocaína entra en el continente, superando incluso al español de Algeciras. Las organizaciones balcánicas controlan esa entrada de droga, pero la Mocromafia es quien domina en la venta de la droga. Por eso, desde hace tiempo mantienen una guerra entre clanes que ha llevado a registrarse solo en la ciudad de Bruselas una media de casi diez tiroteos al mes en lo que llevamos de 2026 que se han saldado con dos muertos y numerosos heridos, según datos de la Fiscalía belga.

La Mocromafia, que ya tiene asentados sus tentáculos también en España, en realidad no es una organización como tal. Se trata de varios grupos dedicados a la delincuencia que tienen en común su origen marroquí y que comenzaron a dominar, a través de sus conexiones en su país de origen, el tráfico de hachís en Europa. Pero los balcánicos, que controlan la entrada de cocaína, pretenden hacerse con esas redes de distribución y venta de la droga.

El detenido el pasado jueves ha ingresado en prisión provisionalmente a la espera de comparecer ante un tribunal el próximo miércoles. De momento, está acusado de presunta pertenencia a organización criminal y de posesión de arma de guerra.