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Encapuchados disparan con Kalashnikov en el metro de Bruselas y se dan a la fuga

Estación de metro en la que varios encapuchados dispararon con Kalashnikov

Alarma en el corazón de Europa por la guerra entre narcos: diez tiroteos al mes, ocho en una semana

Bruselas vive un repunte de la violencia que ya ha causado dos muertos y diez heridos por disparos

Hace ya tiempo que Bruselas está siendo testigo de una guerra entre grupos de narcotraficantes por hacerse con el control de la venta de droga. La Mocromafia por un lado y los clanes balcánicos por otro quieren controlar el paso y la venta de la cocaína que llega a espuertas por el puerto de Amberes (Bélgica), el segundo más grande de Europa.

Hasta el momento, según la Fiscalía belga se han registrado solo en la ciudad de Bruselas, el corazón de Europa, un total de 66 tiroteos entre enero y julio, es decir, prácticamente diez tiroteos al mes, que ha dejado dos muertos y diez heridos, todos ellos de bala.

Sin embargo, el incremento de tiroteos que se ha registrado este verano ha hecho estallar todas las alarmas. Solo la semana pasada, se produjeron hasta ocho intercambios de disparos entre narcos.

En la comuna de Saint-Gilles, situada al sur de la capital belga, se han registrado tiroteos durante tres días consecutivos, el más reciente a última hora de este lunes, cuando un hombre abrió fuego con un 'Kalashnikov' cerca de unas terrazas frecuentadas por menores de edad, sin registrarse heridos.

El domingo por la mañana, una bala quedó incrustada en la ventana de una vivienda sin afectar a la ocupante, que se encontraba en la cama en el momento del incidente.

Además de los tiroteos registrados en Saint-Gilles, el otro incidente armado más destacado se produjo el pasado viernes en la comisaría de Anderlecht, donde dos sospechosos produjeron varios disparos contra la fachada antes de huir en moto.

«Nuestros agentes de policía realizan arrestos e incautaciones constantemente. Todos nuestros hombres están en el terreno. Necesitamos más», declaró al periódico Le Soir el alcalde de Saint-Gilles, Jean Spinette, quien aseguró que «se están violando el orden público y la seguridad básicos», por lo que considera solicitar asistencia de la policía federal.

En una entrevista a la emisora pública Radio 1, el ministro federal del Interior, Bernard Quintin, ha calificado los recientes incidentes armados como «totalmente inaceptables», y ha añadido que «son una señal de que debemos preservar con determinación la lucha contra la delincuencia relacionada con las drogas».

Quintin ha explicado que se han reforzado los efectivos de la policía judicial federal de Bruselas. Incluso llegó a un acuerdo con el ministro de Defensa, Theo Franken, para organizar patrullas conjuntas de policías y militares en los puntos estratégicos de la ciudad.

Quintin ha pedido a las administraciones que «dejen de culparse unas a otras» ante las críticas de la oposición y de algunos alcaldes de localidades afectadas.

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