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Ulf Kristersson, primer ministro de SueciaAFP

Dimite el primer ministro conservador sueco Ulf Kristersson tras la derrota en las elecciones

El bloque de derechas se ha quedado a tan solo tres escaños de la oposición de izquierdas

El primer ministro sueco, el conservador Ulf Kristersson, ha admitido este jueves la derrota en las elecciones legislativas del pasado domingo, una vez finalizado el recuento del voto exterior, y ha anunciado que renuncia al cargo.

Una vez finalizado el recuento del voto exterior, se ha confirmado el triunfo del bloque de izquierdas con el 49,5 % frente al 48,8 % del bloque gubernamental de derecha, con 176 diputados frente a 173, la misma diferencia en mandatos entre los dos bloques que había quedado establecida el lunes.

«Ahora, el presidente del Parlamento debe dirigir los siguientes pasos hacia la formación de un nuevo Gobierno. Para que ese trabajo pueda comenzar de forma inmediata, solicito ser destituido como primer ministro», escribió Kristersson en una carta difundida en su cuenta en la red social X, antes Twitter.

La Autoridad Electoral de Suecia había iniciado la víspera el recuento de los denominados «votos del miércoles», las papeletas del voto exterior y las papeletas anticipadas que llegaron con retraso, aunque ya había comunicado que esperaba que el recuento no finalizaría hasta el jueves.

El sistema electoral sueco se divide en 6.312 distritos, a los que se añaden otros 314, los «uppsamlingsdistrikt» (distritos de recolección), unas circunscripciones ficticias en las que se agrupan los «votos del miércoles».

En las anteriores elecciones legislativas de 2022, el miércoles siguiente a los comicios se contabilizaron algo más de 227.000 papeletas, que provocaron que el Partido Conservador ganase un escaño, aunque no se modificó el equilibrio entre bloques.

Los «votos del miércoles» no han tenido históricamente mucha influencia en el resultado electoral final en Suecia, con alguna excepción, como en 1979, cuando la izquierda liderada por el socialdemócrata Olof Palme perdió los comicios por las papeletas del extranjero, después de que sólo 8.500 votos separasen a ambos bloques la noche electoral.