Aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el portaviones US Abraham Lincoln
Ocho militares estadounidenses a bordo del portaviones Abraham Lincoln desplegado en Irán intentaron suicidarse
Ocho militares estadounidenses pertenecientes al grupo de combate del portaviones USS Abraham Lincoln intentaron suicidarse durante el prolongado despliegue del buque en Oriente Medio, en una misión que incluyó operaciones de combate contra Irán. El dato ha sido confirmado por la Armada de Estados Unidos en una carta remitida al Senado y obtenida por varios medios estadounidenses. Ninguno de los intentos terminó en una muerte por suicidio.
La cifra fue comunicada por el secretario interino de la Armada, Hung Cao, en respuesta a una serie de preguntas de la senadora demócrata Kirsten Gillibrand sobre las condiciones de vida, la moral y la salud mental de los militares destinados en el grupo de combate. Según Cao, desde el comienzo del despliegue se han registrado ocho intentos de suicidio.
El dato no se refiere exclusivamente a la tripulación del Abraham Lincoln. La Armada incluye en el recuento a militares del propio portaviones, del ala aérea embarcada, de los estados mayores del grupo de combate y del escuadrón de destructores, así como de los buques de escolta y de las unidades de aviación desplegadas con el grupo. En total, el contingente llegó a reunir entre 6.000 y 7.500 militares.
Dos de los episodios conocidos implicaron intentos de saltar por la borda. En marzo, un militar trató de arrojarse al mar, pero fue detenido por sus propios compañeros y posteriormente recibió atención médica. En agosto, otro miembro del ala aérea cayó o saltó desde el buque y fue localizado y rescatado rápidamente. Después recibió tratamiento médico y fue trasladado fuera del barco para continuar su atención.
Los casos se producen después de un despliegue excepcionalmente prolongado. El Abraham Lincoln abandonó California en noviembre de 2025 y terminó siendo enviado a Oriente Medio, donde participó en las operaciones estadounidenses relacionadas con la guerra contra Irán. El portaviones llegó a permanecer 286 días en el mar sin una escala portuaria, una duración extraordinaria para un despliegue militar estadounidense. Su misión estaba prevista inicialmente que concluyera en mayo pero se extendió.
La duración de la misión había provocado durante el verano críticas de familiares de los militares y de algunos legisladores, que denunciaron problemas de abastecimiento, higiene y deterioro de la moral. También se plantearon interrogantes sobre el impacto psicológico de permanecer durante meses en el mar, sometidos además a las exigencias de las operaciones militares.
La Armada defiende que los militares disponían de recursos de atención psicológica y espiritual durante el despliegue. Según la información facilitada por Cao, el grupo contaba, entre otros profesionales, con un psicólogo, un trabajador social clínico, tres especialistas en salud conductual, un consejero de prevención, cinco capellanes y un perro de apoyo.
El Abraham Lincoln realizó finalmente una escala en Tailandia a comienzos de septiembre, después de más de nueve meses de despliegue, antes de emprender el regreso a Estados Unidos.