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Delcy Rodriguez

Delcy RodriguezAFP

«En Venezuela habrá elecciones»: la promesa sin fecha de Delcy Rodríguez ante la ONU, tras verse con Trump, al que agradeció «su disposición»

Delcy Rodríguez pronunció su primer discurso en la ONU tras la caída de Maduro

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, intervino este miércoles ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, mientras crecen las dudas sobre si la aproximación a Washington traerá elecciones o solo más acuerdos petroleros.

El Departamento de Estado ha descartado que el encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el martes, durante la recepción a los líderes internacionales, legitime a su Gobierno.

Sin embargo, Rodríguez hizo suyas las palabras que le trasladó Trump sobre la necesidad de convocar una cita electoral en Venezuela: «En Venezuela habrá elecciones», afirmó ante el plenario, además de agradecerle a Trump su «disposición». En cambio, no ofreció ninguna fecha para llevarlas a cabo. Diferentes políticos republicanos estadounidenses, como Bernie Moreno, senador de Ohio, de origen colombiano, han pedido que se realicen el próximo verano, coincidiendo con el cumpleaños de Simón Bolívar, el 24 de julio.

Delcy Rodríguez durante su discurso

Delcy Rodríguez durante su discursoAFP

Llamó la atención la ausencia de cualquier mención a Nicolás Maduro. El narcodictador se encuentra encarcelado en Brooklyn, a pocos kilómetros de la sede de Naciones Unidas en Manhattan, tras la operación de captura del pasado 3 de enero. Tampoco nadie de la delegación de Rodríguez ha querido confirmar durante estos días si visitará al narcodictador en la citada cárcel de Brooklyn. Rodríguez sí mencionó a la oposición venezolana, pero no citó en ningún momento a su principal figura, María Corina Machado, quien ha denunciado en los últimos días sus intentos fallidos de regresar a Venezuela.

Las tres fases que exige Washington antes de unas elecciones

Rodríguez hizo suya durante su intervención ante el plenario de Naciones Unidas, sin citarla como condición impuesta por Washington, la hoja de ruta que plantea la Administración Trump antes de convocar comicios en Venezuela: la renovación del Tribunal Supremo venezolano —con nominaciones a cargo de la oposición—, la reforma del Consejo Nacional Electoral para evitar una repetición del fraude que, según EE.UU., arrebató en 2024 la victoria a Edmundo González, y solo entonces la fijación de una fecha electoral.

Fuentes de la Casa Blanca sitúan el verano u otoño de 2028 como la opción más realista, frente a la petición del senador republicano Bernie Moreno de adelantarlas a 2027, como se ha mencionado anteriormente. Edmundo González fue el candidato de una coalición de partidos después de que el nacordictador Nicolás Maduro inhabilitase a María Corina Machado tras constatar que la opositora iba por delante de él en las encuestas.

Las victoria del narcodictador en las elecciones presidenciales de Venezuela del 28 de julio de 2024 no fueron reconocidas ni por la ONU ni Estados Unidos ni la Unión Europea, entre otros países y organismos internacionales.

Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, se convirtió así en la primera dirigente venezolana en dirigirse a este órgano de Naciones Unidas desde que Maduro lo hiciera en 2018. Su intervención, adelantada un día respecto al calendario inicial sin que se explicaran los motivos, llegó en medio de un giro histórico en las relaciones entre Washington y Caracas y de un intenso debate sobre si ese acercamiento traerá consigo la democratización prometida o simplemente consolidará acuerdos comerciales en energía y minería.

Rodríguez tuvo palabras para Washington: «Resalto así el reciente acuerdo binacional Estados Unidos-Venezuela como uno de los más grandes jamás suscritos y que contribuirá al equilibrio energético del hemisferio y de la economía internacional». Sin hacer referencias directas a sus críticos, añadió: «Mucho se dice sobre Venezuela, muchos opinan sobre [ella]. Algunos intentan interferir en los asuntos de Venezuela».

El presidente de EEUU, Donald Trump, participa en una reunión informal con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el hotel Lotte Palace de la ciudad de Nueva York

Donald Trump y Delcy Rodríguez

«Pido el acompañamiento de la comunidad internacional para que respalde de buena voluntad los cambios que Venezuela necesita desde el respeto a la autodeterminación de mi país. Venezuela quiere respirar libre, ejercer sus derechos como nación soberana sin ningún tipo de intromisión», resaltó, un día después de que se acercase a Pedro Sánchez en el plenario y le lanzase un beso. Rodríguez quiere asistir a la Cumbre Iberoamericana del 4 y 5 de noviembre que tendrá lugar en Madrid. Supuestamente Delcy Rodríguez no puede viajar a España por las sanciones impuestas por la Unión Europea.

Sobre Trump, fue explícita: «Quiero en esta 81 Asamblea General de la ONU agradecer al presidente Donald Trump y a su gobierno por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela. La última vez que dos presidentes de Venezuela y los Estados Unidos se reunieron fue en el año 2009. Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y de nuestro continente».

El precedente: un encuentro inédito con Trump

El discurso de Rodríguez llegó apenas un día después de reunirse por primera vez con Donald Trump, en un cara a cara de unos 15 minutos al margen de la Asamblea General que sirvió sobre todo para que el presidente estadounidense agradeciera la buena relación de trabajo desde la salida de Maduro. Trump no exigió una fecha concreta para las elecciones venezolanas, aunque sí subrayó ante Rodríguez que, «al final, tiene que haber elecciones». Ella respondió que también las quiere. De ahí, se interpreta el contenido del discurso citado.

La propia Administración estadounidense se encargó de matizar el alcance del gesto de Trump. La portavoz en español del Departamento de Estado, Natalia Molano, descartó este miércoles que el encuentro entre Trump y Rodríguez legitime a su Gobierno, y aseguró que la estrategia de Washington «no ha cambiado». «El propósito no es darle legitimidad. Sabemos que ella no ha sido elegida por el pueblo venezolano», declaró Molano, preguntada por el encuentro y por la presencia de Rodríguez en Estados Unidos menos de un año después de la captura de Maduro en Caracas.

Delcy Rodríguez durante su discurso

Delcy Rodríguez durante su discursoAFP

Desde la caída de Maduro, la Administración Trump ha cerrado acuerdos petroleros y de minería con un país que hasta hace poco figuraba entre sus principales adversarios en la región; Venezuela arrastra además una deuda soberana de 240.000 millones de dólares, superior a su PIB, que Washington considera debe resolverse antes de cualquier transición.

La fotografía del encuentro con el presidente de Estados Unidos —Rodríguez con el signo de la «V» y Trump con su característico pulgar hacia arriba— indignó a la diáspora venezolana en Estados Unidos, que reclama hechos concretos sobre el calendario electoral y no solo gestos de cordialidad. El mismo día, aliados de la opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado denunciaron que se le sigue impidiendo regresar al país, una restricción sobre la que la propia Rodríguez había advertido meses atrás al asegurar que la líder opositora «tendrá que responder ante Venezuela» si vuelve.

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